La Registraduría Nacional del Estado Civil salió al paso de las dudas expresadas por el presidente Gustavo Petro sobre la transparencia de los escrutinios, aclarando que las inquietudes planteadas por la congresista Aída Avella se refieren específicamente al proceso de digitalización de actas y no al escrutinio en sí mismo. La controversia surgió a solo dos días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, cuando la senadora denunció la supresión de dos mecanismos de seguridad informática en la transmisión de las actas E14, documento que registra los resultados de cada mesa de votación.
Según la denuncia de Avella, difundida el 29 de mayo, se habría eliminado la Estampilla de Tiempo, que permite conocer la hora exacta en que ingresa la información de los E14, y el Candado Hash, una herramienta que garantiza que los datos emitidos no pueden ser alterados. «Después de actuar con funcionarios de la Registraduría, constatamos que suprimieron la Estampilla de Tiempo, que muestra a qué hora ingresa la información de los E14. Suprimieron el Candado Hash, que garantiza que no se pueden alterar los datos emitidos», afirmó la congresista. Ante esto, el presidente Petro cuestionó públicamente las garantías del proceso, lo que llevó a la entidad a responder a través de la red social X, recordando que las medidas mencionadas corresponden a la digitalización y no a los escrutinios.
Registraduría defiende transparencia del proceso
El registrador nacional, Hernán Penagos, rechazó cualquier duda sobre la integridad de los comicios y destacó que las elecciones legislativas realizadas hace dos meses, con resultados casi perfectos en el preconteo, demostraron la solidez del sistema. «Qué más ejercicio de realidad para darle tranquilidad a la ciudadanía y a todas las campañas políticas que unas elecciones que se hicieron hace dos meses y se hicieron bien, con resultados casi perfectos de preconteo», sostuvo Penagos. Además, reveló que la Registraduría sostiene reuniones semanales con todas las campañas para atender cualquier reclamo y que se implementó un plan de auditorías «robusto como nunca en la historia de Colombia».
«Semanalmente, el equipo de la Registraduría se reúne con todas las campañas para recibir cualquier reclamo o incidencia frente al proceso electoral. Hubo un plan de auditorías robusto como nunca en la historia de Colombia»
Hernán Penagos, registrador nacional
En el marco de esta controversia, la Registraduría también precisó detalles logísticos para la jornada electoral en Bogotá. En Corferias, uno de los principales puntos de votación de la capital, podrán sufragar 271.574 ciudadanos, siempre y cuando su cédula haya sido expedida entre 1988 y 2003 sin cambio de lugar de votación. La ciudad cuenta con un censo electoral de más de seis millones de personas, distribuidas en 17.162 mesas de votación y 1.083 puestos, de los cuales 216 están equipados con sistemas de biometría para garantizar la identidad de los votantes. Pese a las denuncias, Penagos descartó que exista algún riesgo electoral y reiteró la transparencia del proceso. La respuesta de la entidad, difundida en la red social X, busca disipar las dudas justo antes de que los colombianos acudan a las urnas para elegir a su próximo presidente.












