El exguardameta de la selección Colombia y de Atlético Nacional, René Higuita, anunció que apelará la decisión judicial que ordenó la extinción de dominio de su vivienda ubicada en el exclusivo barrio El Poblado de Medellín, un predio de 1.253 metros cuadrados que el futbolista asegura haber adquirido de buena fe en 1992 con recursos legales. Higuita, quien actualmente reside en el municipio de Guarne, Antioquia, sostiene que fue víctima de una operación inmobiliaria que desconocía estuviera vinculada con dineros del narcotráfico.
Según relató el exarquero en entrevista con Blu Radio, la compra se realizó hace más de tres décadas a través de una permuta en la que entregó dos apartamentos como parte de pago. Uno de esos inmuebles, explicó, fue un premio que recibió de Conavi por haber sido elegido el mejor jugador de la temporada, mientras que el otro lo adquirió con recursos provenientes de su salario en Atlético Nacional y lo puso a nombre de doña Magnolia. “Efectivamente, yo doy dos apartamentos. La historia es uno que me da Conavi por ser el mejor jugador en esa temporada y otro apartamento que yo consigo con los recursos del Atlético Nacional, que se lo hago a nombre de doña Magnolia. Yo entrego los dos apartamentos y los entrego legales”, afirmó Higuita, quien insistió en que toda su vida ha manejado finanzas lícitas.
La cadena de propiedad y el alegato de buena fe
La investigación de la Fiscalía concluyó que la vivienda fue adquirida originalmente con fondos ilícitos del Cartel de Medellín, y que en la cadena de dominio aparecen nombres como los hermanos Moncada y Gustavo Cuarta Rendón, antes de llegar a manos de Higuita. El exfutbolista, sin embargo, asegura que en el momento de la transacción verificó el certificado de libertad y tradición del inmueble y que en ese entonces no figuraba ningún antecedente irregular. “Yo le compro a María Victoria. Nosotros averiguamos de pronto en la época los certificados de libertad y de tradición. Y en ese certificado no salen antecedentes de las personas a quien nosotros le compramos”, declaró, añadiendo que en 1992 no existían las facilidades de verificación que hoy ofrece internet, y que la demanda apareció “a los dos o cuatro años” después de la compra.
Higuita, quien señaló que la negociación fue gestionada por un compadre suyo, padrino de uno de sus hijos, manifestó sentirse “prácticamente la víctima de estos acontecimientos”. Relató que en la audiencia más reciente —realizada entre seis y ocho meses antes de la entrevista— declaró una mujer que era amiga de la vendedora, María Victoria, y que se quedó con uno de los apartamentos entregados en la permuta para saldar una deuda de esta. El exarquero pidió que también se escuchara a su abogado para explicar los términos jurídicos del caso y subrayó que no le consta una prueba concluyente de testaferrato contra los mencionados en el expediente.
“No, hombre. De haber sabido, yo no hubiera hecho ningún negocio”
René Higuita, exarquero de la selección Colombia
El exfutbolista recordó que su visita pasada a la cárcel La Catedral, donde estuvo recluido Pablo Escobar, le generó la imagen pública de “el amigo de Pablo Escobar”, pero pidió concentrar el análisis en el expediente judicial y no en suposiciones. “Lo mío ha sido legal”, reiteró, y explicó que el inmueble representaba “todo su patrimonio” y que ha tenido que empezar “otra vez de cero”. De hecho, Higuita dejó la vivienda tiempo atrás después de que le lanzaran una granada, y desde entonces reconstruyó su vida en Guarne. “Ahora lo que me toca es apelar”, concluyó, dejando claro que su defensa jurídica continuará para demostrar que actuó como un comprador de buena fe en una operación que, según él, nunca debió empañar su carrera.












