En una operación que demandó cerca de diez horas de trabajo ininterrumpido, el equipo colombiano de Búsqueda y Rescate Urbano USAR COL-1 logró rescatar con vida a Moisés, un niño de 11 años que permaneció atrapado bajo los escombros de un edificio de once pisos colapsado en el estado La Guaira, Venezuela. El menor había quedado sepultado desde el miércoles 24 de junio, cuando dos terremotos sacudieron la región, y fue liberado hasta el sábado 27 de junio, luego de que los rescatistas lograran llegar a tres metros de profundidad donde se encontraba.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) confirmó la noticia a través de sus redes sociales con un mensaje de profundo orgullo. «¡Moisés fue rescatado con vida y está a salvo! Con profundo orgullo informamos que el equipo USAR COL-1 de Colombia rescató con vida a Moisés, el niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros en La Guaira, Venezuela. Trabajamos unidos como Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres con un solo propósito: salvar vidas», señaló la entidad.
Una operación de alta precisión
Carlos Andrés Castro, jefe de operaciones del USAR COL-1, relató que el equipo llegó al área en la mañana y comenzó la verificación en la estructura colapsada por apilamiento. «La ciudadanía nos decía que escuchaba voces. Efectivamente, bajamos nuestro equipo tecnológico, hicimos la verificación y, al confirmar que había voces, empezamos todo el procedimiento operativo del USAR COL-1», explicó Castro, quien precisó que la operación total duró entre ocho y diez horas.
Nelson Quintín, integrante del USAR COL-1 y miembro del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, detalló que la intervención para llegar hasta el menor tomó aproximadamente seis horas, mientras que el proceso de extracción se extendió por otras cinco horas. «Sí, estuvimos trabajando varias horas, sobre todo durante la noche. Esta mañana, cuando reiniciamos labores, fue que logramos localizar al niño. Empezamos a trabajar en la extracción, un proceso de aproximadamente cinco horas, hasta que hicimos contacto con él y pudimos hacer su liberación», indicó Quintín.
«La forma en que colapsó la estructura le generó un espacio vital donde quedó resguardado y no sufrió ninguna lesión. Es una alegría muy grande después de tantas horas de trabajo, de tantos años de entrenamiento y preparación. Logramos el cometido, que es salvar vidas; eso es lo principal para nosotros y para eso vivimos y nos entrenamos»
Nelson Quintín, integrante del USAR COL-1 y miembro del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá
El rescate, que combinó el uso de caninos entrenados, equipo tecnológico especializado y personal administrativo de apoyo, culminó con la liberación del menor, quien fue trasladado de inmediato a un centro médico para recibir atención. Quintín no ocultó su emoción al recordar el momento: «Fue un momento de alegría. Se le hincha a uno el corazón y, por momentos, uno siente que se va a quebrar de la emoción. También llegan la nostalgia y las ganas de llorar. Pero se logró el objetivo, que era lo principal. Gracias a Dios el niño salió ileso. Ya fue trasladado a un centro médico y esperamos que esté bien».
El equipo USAR COL-1, que está integrado por rescatistas de Bomberos, la Cruz Roja Colombiana, Ponalsar, las Fuerzas Militares, la Defensa Civil y la Ungrd, fue activado como parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres de Colombia para apoyar las labores de rescate en Venezuela. Este grupo cuenta con una amplia experiencia en operaciones internacionales de búsqueda y rescate urbano, habiendo participado en misiones similares en países como Haití, México y Ecuador.












