La acumulación masiva de sedimentos arrastrados por las intensas lluvias ha elevado el nivel del río en el sector El Ocal, poniendo en grave riesgo el puente Ocal, principal vía de acceso a once veredas rurales de Guayabetal, en el oriente de Cundinamarca. El agua ha superado los siete metros de altura, tocando la superestructura del puente, lo que mantiene en alerta a las autoridades locales y departamentales. El gobernador Jorge Emilio Rey y el alcalde Simón Mejía encabezan la respuesta de emergencia, con el apoyo de la Unidad Administrativa Especial de Gestión del Riesgo de Desastres (Uaegrd), el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (Iccu), Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y Policía Nacional. Se estima que más de dos mil personas resultan directamente afectadas, cifra que asciende a tres mil al incluir tres veredas del vecino municipio de Acacías.
El origen de la emergencia se remonta a una descarga masiva de la quebrada Estaqueca ocurrida hace tres años, que dejó grandes volúmenes de sedimentos en la cuenca. Cada temporada de precipitaciones, como la actual de agosto, el material es arrastrado nuevamente hacia el cauce del río, acumulándose en el puente Ocal y elevando peligrosamente el nivel del agua. La situación se ha agravado al punto de que ya se perdió la estructura de un puente en la vereda Conucos, mientras que otro en el sector de Los Canes permanece anegado desde hace un mes. Además, una vivienda está en riesgo de colapso y varias familias han sido evacuadas cerca del río Negro, mientras se reportan deslizamientos en la vereda San Marcos. El municipio se encuentra bajo decreto de calamidad pública.
Labores de dragado y vigilancia permanente
Desde la Gobernación de Cundinamarca se desplegó maquinaria pesada para retirar los sedimentos acumulados, pero cada nueva lluvia repone el material, lo que ha frustrado los avances. “Hemos perdido buena parte del trabajo realizado porque el material sigue descendiendo”, declaró el gobernador Jorge Emilio Rey, quien confirmó que se mantiene una vigilancia constante sobre el puente Ocal y se evalúa la habilitación de un paso provisional para las comunidades mientras se recupera la sección hidráulica del puente. En el operativo participan de manera coordinada la Uaegrd, el Iccu, la Alcaldía de Guayabetal, Bomberos, Defensa Civil y Policía Nacional.
Llamado urgente al Gobierno nacional
El alcalde Simón Mejía, visiblemente preocupado, hizo un llamado enfático al Gobierno nacional para que atienda la crítica situación. “Ya perdimos una estructura de un puente y estamos al punto de perder otra”, advirtió. “Los recursos que recauda el municipio no son suficientes y no hemos contado con el apoyo del Gobierno. Mi llamado es al Gobierno nacional para que ponga los ojos en Guayabetal, para que nos colabore”, agregó. La afectación no solo golpea la movilidad de las veredas, sino también la producción agrícola y el acceso a servicios básicos para una población que supera las dos mil personas, según datos de la Alcaldía.
“Ya perdimos una estructura de un puente y estamos al punto de perder otra. Los recursos que recauda el municipio no son suficientes y no hemos contado con el apoyo del Gobierno. Mi llamado es al Gobierno nacional para que ponga los ojos en Guayabetal, para que nos colabore”.
Simón Mejía, alcalde de Guayabetal
Mientras tanto, en el centro y occidente de Cundinamarca se combaten incendios forestales de forma simultánea. En lo que va de agosto, se han registrado 235 incendios en 50 municipios, con cerca de 1.589 hectáreas afectadas, lo que evidencia la compleja situación climática que enfrenta el departamento. En Guayabetal, la prioridad inmediata sigue siendo evitar el colapso del puente Ocal y restablecer la conectividad para las once veredas que dependen de esta vía.










