La Fundación Kellan, un reconocido refugio de animales en San Andrés, enfrenta una grave crisis tras el hurto total de su quiosco, el cual constituía su principal fuente de ingresos para sostener la labor de rescate. El robo ocurrió en un concurrido sector de la isla, frente a un hotel Decameron en San Luis, donde los delincuentes se llevaron «absolutamente todo»: el equipo de sonido, las bebidas, los vasos y demás insumos que permitían al refugio generar recursos para alimentar y atender a los animales rescatados.
El fundador del refugio, conocido como “Kella”, junto a su esposa Andrea Portilla, denunciaron públicamente el hecho a través de las redes sociales del refugio, donde expresaron su profunda tristeza y frustración. En la cuenta oficial de Instagram, la fundación relató que, al llegar al quiosco, se encontraron con que se habían llevado «absolutamente todo». «Quizás para algunos sean solamente cosas, pero para nosotros eran una de las pocas formas que teníamos de conseguir lo necesario para sostener a nuestros animales», manifestó Kella, visiblemente afectado. Lo que más indigna al fundador es que el hurto se produjo en una zona de alto tránsito turístico, frente a un hotel de gran tamaño, sin que nadie reportara haber visto o escuchado nada. «Ahí es donde uno entiende que el problema no es solamente el robo… es la indiferencia», sentenció.
Un golpe que se suma a un historial de agresiones
Este no es un hecho aislado contra la Fundación Kellan. En abril pasado, Kella ya había denunciado amenazas y hostigamientos. En esa ocasión, mientras recolectaba cocos para vender agua y comprar alimento para los animales, fue agredido. La situación escaló cuando un grupo de seis personas armadas irrumpió en el refugio y lo retuvo, dejando a la fundación en un estado de alerta y vulnerabilidad. El robo actual, que deja al refugio sin su principal fuente de ingresos, agrava aún más su situación, poniendo en riesgo la continuidad de las atenciones veterinarias, la compra de comida y el mantenimiento de las instalaciones.
«Lo que hicieron hoy no se lo hicieron solamente a nosotros. Se lo hicieron a todos los animales que dependen de nosotros»
Fundación Kellan, en redes sociales
La fundación, que es un pilar en la isla por su labor con animales abandonados, hizo un llamado desesperado a la comunidad. «No nos cansamos de luchar por ellos, pero pareciera que en San Andrés tampoco se cansan de hacernos daño. Si no le hacen daño a un animal, nos hacen daño a nosotros», expresaron en sus redes, donde también solicitaron cualquier información, testigos o grabaciones que permitan identificar a los responsables. Además, pidieron donaciones de alimentos, insumos veterinarios y recursos para poder reconstruir el quiosco, su única fuente de sustento.
Andrea Portilla, esposa del fundador, quien ya había expresado su cansancio tras la agresión previa con las palabras «estamos tristes. Estamos cansados. Estamos golpeados de tantas injusticias. Dios nos de fuerza», hoy repite el mismo sentimiento de impotencia. Figuras públicas como el futbolista Leonel Álvarez se han sumado al llamado de apoyo, mientras la fundación, que utiliza la cuenta de Instagram @kellan__sai para recibir colaboración, lucha por no claudicar ante la adversidad. Mientras tanto, el refugio y los animales que dependen de él esperan que la solidaridad de la comunidad sea más fuerte que la indiferencia que denuncian.












