Santos advierte a De la Espriella: revertir el Acuerdo de Paz es inviable

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El expresidente Juan Manuel Santos ha salido al paso de las recientes declaraciones del presidente electo Abelardo de la Espriella, defendiendo la vigencia y los fundamentos del Acuerdo de Paz de La Habana firmado en 2016. En una entrevista concedida a la revista Cambio, Santos advirtió que revertir lo pactado con las extintas Farc es una iniciativa inviable desde el punto de vista jurídico y político, al tiempo que se mostró dispuesto a dialogar con el nuevo mandatario para abordar los retos del país.

Santos fue contundente al señalar que cualquier intento de echar atrás el acuerdo implicaría una reforma constitucional que, en el actual clima político del Congreso, resulta prácticamente imposible de tramitar. El exmandatario recordó que Colombia tiene compromisos internacionales derivados de este tratado de paz, el cual ha sido seguido y apoyado por la comunidad global, por lo que incumplirlo sería contraproducente para la política exterior del país y configuraría, además, el delito de perfidia, que se comete cuando los Estados no honran sus promesas y tratados.

“Le saldría muy caro embarcarse en una pelea perdida en el Congreso para acabar el acuerdo, cuando el país necesita que su presidente y su gobierno se concentren en resolver unos problemas muy serios que encontrarán”.

Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia

El expresidente también se refirió a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), uno de los puntos más criticados por el presidente electo. Santos sugirió que De la Espriella debería recibir al presidente de la JEP para que le explique el funcionamiento de la jurisdicción, despejando dudas sobre una supuesta impunidad para los excombatientes. “Aquí no hay impunidad para las Farc. Todo lo contrario”, afirmó, defendiendo el papel del tribunal como pieza clave del modelo de justicia transicional.

En cuanto a la posibilidad de un diálogo directo, Santos recordó que ha estado dispuesto durante los últimos 15 años a sentarse a conversar incluso con su mayor contradictor, el expresidente Álvaro Uribe, aunque este siempre ha rechazado la invitación. Con tono conciliador, el Nobel de Paz aseguró que los expresidentes tienen la obligación de contribuir con su experiencia a resolver los problemas nacionales, más allá de filiaciones partidistas. “Antes de ser petrista, uribista o abelardista, soy expresidente de Colombia”, declaró, abriendo la puerta a participar en la Comisión de Relaciones Exteriores si es convocado por el nuevo gobierno.

La renegociación del acuerdo y el futuro de la seguridad

Santos hizo un recuento del proceso de paz, subrayando que tras el triunfo del “No” en el plebiscito de refrendación, su gobierno renegoció el texto del acuerdo incorporando las exigencias del sector opositor, logrando así un nuevo pacto que, según dijo, tuvo el respaldo de todos los sectores. “Ese nuevo acuerdo tenía el apoyo de todo el mundo, porque los del No participaron en la renegociación”, señaló, en un intento por recordar el amplio consenso que rodeó la versión final del documento.

El exmandatario también aprovechó la entrevista para criticar la falta de políticas de seguridad en los gobiernos posteriores al suyo, abogando por recuperar la inteligencia estatal y la presencia del Estado en los territorios. Defendió el papel de las Fuerzas Armadas, pidiendo mantenerlas fuera del debate político, y reiteró que su administración logró el desarme de las Farc, priorizando la desmovilización y la captura sobre el conteo de bajas, lo que, aseguró, trajo resultados positivos en materia de derechos humanos.

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