La presentadora y modelo Sara Uribe, reconocida por sus más de seis millones de seguidores en Instagram, compartió en sus historias de la red social una conmovedora experiencia personal para enviar un mensaje de apoyo a las miles de familias damnificadas por el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026, que según el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha afectado a 146.188 familias, equivalentes a 284.185 personas, en 15 departamentos y 476 municipios del país.
Entre lágrimas, la también modelo relató cómo durante su infancia un incendio originado en una panadería ubicada debajo de su vivienda estuvo a punto de destruir su hogar. Su madre, al percatarse de que el piso de la casa estaba extremadamente caliente y que había mucho humo, la envolvió en cobijas y ambas huyeron a la casa de una vecina, doña Ángela, mientras esperaban la llegada de los bomberos. Uribe recordó que en medio del caos repetía angustiada «¿Y cómo vamos a dejar mi repisa de muñecos?», refiriéndose a sus peluches y juguetes. La espera le pareció interminable, pero al ver que la casa no se había incendiado, «brincaba, celebraba de la felicidad».
La reconstrucción tras las pérdidas
Sin embargo, la experiencia no terminó ahí. Posteriormente, su padre sufrió una crisis financiera tras un accidente de tránsito y una quiebra, lo que obligó a la familia a perderlo todo y mudarse a casa de la abuela, donde tuvieron que desprenderse de objetos personales. Con esa vivencia como telón de fondo, Sara Uribe envió un mensaje directo a quienes hoy enfrentan la devastación del terremoto: «Sí importa lo que perdieron, no son solo cosas materiales porque sé que no se siente así (…) pero con los años entendí que lo material tiene el valor que nosotros le damos, no tiene el valor de definir hasta dónde puede llegar nuestra vida».
«Vendrán días mejores y llegarán cosas que hoy quizá ni siquiera pueden imaginar. A mí también me tocó volver a empezar y hoy puedo decirles que sí se puede»
Sara Uribe, presentadora y modelo
Las impactantes cifras del terremoto, con corte al 21 de agosto de 2026, detallan 321 fallecidos, 4.595 heridos, 257 desaparecidos y 364 personas rescatadas con vida. En infraestructura, se reportan 163.884 viviendas averiadas, 31.445 destruidas y 467 edificios colapsados. Además, 351 centros de salud, 3.579 centros educativos y 4.611 centros comunitarios resultaron afectados, junto con 435 vías, 111 acueductos, 69 puentes vehiculares, 14 puentes peatonales y 5 aeropuertos con daños.
Uribe hizo un llamado especial a quienes «gozan de privilegios» para que sigan ayudando a las familias damnificadas, destacando que la recuperación «es un proceso que tarda». Su testimonio, que combina la vulnerabilidad de haber estado al borde de perderlo todo con la certeza de la resiliencia, busca recordar que incluso en medio de la tragedia es posible volver a empezar. La solidaridad, concluyó, no debe detenerse con la urgencia inicial, sino mantenerse en el tiempo para acompañar una reconstrucción que, como ella misma lo vivió, requiere paciencia y esperanza.










