Para este sábado 6 de junio, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y la Alcaldía de Barranquilla pronostican una jornada mayoritariamente lluviosa en la capital del Atlántico. Se espera una temperatura máxima de 30 °C y una mínima de 24 °C, con una probabilidad de precipitaciones del 96 % durante el día y del 84 % durante la noche. La nubosidad será casi total: un 98 % en horas diurnas y un 99 % en la noche, lo que anticipa un cielo cubierto y pocos claros.
Las ráfagas de viento alcanzarán los 18 km/h en el día y descenderán a 15 km/h en la noche, mientras que el índice de rayos ultravioleta se ubicará en el nivel 3, lo que representa un riesgo moderado para la exposición solar. Estos datos, aunque no implican una alerta extrema, sí invitan a los barranquilleros a tomar precauciones si deben transitar por la ciudad durante las horas de mayor precipitación.
Clima y temporadas en Barranquilla
Barranquilla posee un clima tropical seco, con dos temporadas de lluvia bien definidas: la principal se extiende de agosto a noviembre, siendo septiembre y octubre los meses más intensos, y una secundaria que ocurre entre mayo y junio, con lluvias más ligeras. La temporada seca va de diciembre a abril, y enero, febrero y marzo son los meses más áridos. Según el IDEAM, la temperatura promedio anual de la ciudad oscila entre los 26 y 28 °C, y la mínima nocturna rara vez baja de los 25 °C. Sin embargo, el cambio climático ha vuelto más impredecibles los patrones meteorológicos, alterando la duración e intensidad de estas temporadas tradicionales.
Los expertos recuerdan que Colombia presenta una diversidad climática que abarca desde el tropical lluvioso en la Amazonía y el Pacífico, pasando por el clima seco del Caribe y los Llanos, hasta el clima templado y frío de alta montaña en las cordilleras. En el caso de Barranquilla, el subtipo es semiárido muy caliente (estepa), con inviernos secos y veranos que concentran las precipitaciones. Para este sábado, lo recomendable es llevar paraguas y evitar actividades al aire libre durante los momentos de mayor probabilidad de lluvia, pues aunque las temperaturas no serán extremas, la humedad y el viento pueden generar sensaciones térmicas variables.











