Seis vuelos de México con 62 toneladas de ayuda llegan a Colombia pese a controversia

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La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) confirmó este miércoles la llegada de seis vuelos con ayuda humanitaria procedentes de México, en medio de la controversia que ha generado la negativa del gobierno colombiano a recibir cooperación internacional tras el terremoto del 10 de agosto. Los vuelos, que aterrizaron entre el 12 y el 14 de agosto en el Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira, Risaralda, transportaron 58 toneladas de alimentos no perecederos y cuatro toneladas de insumos médicos, según detalló la entidad en sus redes sociales. «¿Qué Colombia no está recibiendo ayuda internacional? Entonces parece que estos seis aviones de México no se dieron cuenta. En tres días llegaron al país seis vuelos con ayuda humanitaria, cargados con alimentos y medicamentos para apoyar a las familias afectadas por el terremoto. La solidaridad también cruza fronteras», publicó la Ungrd en su cuenta de X, en un mensaje que buscó desmentir las críticas sobre la falta de cooperación externa.

La operación logística, activada por instrucción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se desarrolló en tres misiones con dos aeronaves de transporte estratégico de la Fuerza Aérea Mexicana cada una, partiendo desde la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el Estado de México. Cada vuelo incluyó a 19 integrantes del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional de México. Sin embargo, el arribo de la ayuda se da en un contexto de fuertes críticas hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella, luego de que se conociera que la administración colombiana tardó en formalizar solicitudes de asistencia internacional y que la ONU confirmó que hasta el martes 11 no había recibido ningún pedido oficial desde Bogotá.

La polémica por las certificaciones y la selección de la ayuda

El principal punto de controversia se centra en la decisión del gobierno colombiano de autorizar brigadas de rescate únicamente de Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, lo que generó acusaciones de selección ideológica. En el caso de México, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que Colombia exigió una certificación adicional para permitir el ingreso de su brigada militar, a pesar de que está certificada y ha operado en 98 países. «Están certificados, pero ahora piden otra certificación, entonces, estamos llevando a través de aviones Hércules despensas, insumos médicos y otras cosas que solicitan», declaró la mandataria mexicana durante su conferencia matutina del 13 de agosto. Mientras tanto, los Topos Aztecas, una organización civil de voluntarios de México, lograron ingresar a Cali por cuenta propia sin mayores contratiempos, lo que evidenció aún más las contradicciones en la política de recepción de ayuda.

«Están certificados, pero ahora piden otra certificación, entonces, estamos llevando a través de aviones Hércules despensas, insumos médicos y otras cosas que solicitan»

Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México

El canciller colombiano, Omar Bula, defendió la postura del gobierno asegurando que la aceptación de la ayuda se hace «sin ninguna consideración política o ideológica», mientras que el vicepresidente José Manuel Restrepo informó que las ofertas de cooperación de organismos multilaterales superan los 1.300 millones de dólares. No obstante, las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar y varios usuarios criticaron el tono «confrontacional» del mensaje de la Ungrd. «Ese tono confrontacional no les queda, los golpes los deben dar y supervisar en los edificios y casas colapsadas no aquí, ubíquense por favor», escribió un usuario, mientras que otro señaló que «primero dijeron que no al personal y luego por la insistencia de la gran presidenta de México aceptaron que entonces envíen en especie».

El balance oficial de la Ungrd, actualizado al 15 de agosto, reporta 289 muertos, 143 desaparecidos y 3.937 heridos como consecuencia del terremoto de magnitud 7,4 que tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó. Además, se contabilizan 54.300 familias afectadas y 14.705 viviendas destruidas en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y Caldas. En medio de la polémica, otras naciones también han respondido con solidaridad: El Salvador anunció el envío de 100 toneladas de insumos en dos aviones, Perú movilizó un avión con 12,5 toneladas y 62 rescatistas, y Ecuador puso a disposición a 47 rescatistas. Mientras tanto, la Ungrd informó que ya se han distribuido 2.562 despensas en las zonas afectadas, aunque la controversia sobre la gestión de la ayuda internacional sigue siendo el centro del debate público.

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