En medio de una verdadera fiesta de banderas, cantos y camisetas amarillas, la selección Colombia de mayores arribó en la noche del martes 10 de junio de 2026 a la ciudad de Guadalajara, México, para iniciar su concentración de cara a la Copa del Mundo. El vuelo, proveniente de San Diego, California, aterrizó cerca de las diez de la noche, hora colombiana, y de inmediato la delegación nacional se trasladó al hotel Grand Fiest Americana, donde los esperaban cerca de un centenar de aficionados que desde las ocho de la noche se agolpaban en la entrada, custodiados por la policía local.
El alojamiento de la Tricolor, que será su hogar entre el 11 y el 25 de junio, se engalanó con un gran cartel de “bienvenida Colombia” y la bandera nacional. Los hinchas, que no pararon de corear los nombres de Luis Díaz y James Rodríguez, vieron con alegría cómo el bus en el que se transportaban los veintiséis jugadores convocados reducía la marcha. Si bien los futbolistas saludaron desde las ventanillas, no se bajaron para firmar autógrafos ni tomarse fotos, pues la prioridad era ingresar al hotel, descansar y alistarse para el primer entrenamiento, programado para el 11 de junio en la Academia AGA, sede deportiva del Atlas FC.
Un reto inédito con 48 selecciones
Esta edición del Mundial, la número 23 de la historia, es la primera que se disputa con 48 selecciones y de manera conjunta en tres países: México, Estados Unidos y Canadá. Colombia, que llega tras un amistoso previo ante Jordonia en San Diego, integra el Grupo X y debutará en la Ciudad de México ante Uzbekistán, para luego enfrentar a la República Democrática del Congo en el estadio de Zapopán, localidad cercana a Guadalajara. Con la ilusión de un país entero a cuestas y el apoyo de los hinchas ya instalados en tierras aztecas, la selección comienza así su camino en una Copa del Mundo que promete ser histórica desde antes del primer pitazo.












