Senado aprueba permiso de viaje para Gustavo Petro por un año

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En una sesión que culminó con 73 votos a favor y 11 en contra, el Senado de Colombia autorizó al expresidente Gustavo Petro a salir del país durante el año siguiente a la finalización de su mandato. El permiso, solicitado por el propio exmandatario para atender compromisos personales, sociales, políticos y académicos, se fundamenta en el artículo 196 de la Constitución colombiana. Sin embargo, la decisión del Congreso generó una inmediata reacción por parte de Carolina Gómez, vocera designada del presidente electo Abelardo De La Espriella, quien a través de la red social X lanzó una crítica que desató el debate político.

Con un tono que fue calificado de informal por algunos sectores, la vocera Carolina Gómez publicó un mensaje en X que decía: «Se quiere volar», en clara alusión a la solicitud del expresidente Petro. La declaración, que acompañó a la información sobre la autorización del Senado, fue rápidamente cuestionada por el abogado Miguel Ángel del Río, quien desde su cuenta en la misma red social respondió: «La dignidad de su designación exige un poco más de rigurosidad y altura en su lenguaje». Este cruce de comentarios refleja las tensiones políticas que rodean la transición de gobierno y el nuevo rol del exmandatario como ciudadano colombiano con libertad de movimiento, sujeta a la autorización constitucional.

Detalles de la solicitud y la autorización

La solicitud fue presentada por escrito por Gustavo Petro, quien pidió al Senado el aval para salir del país «durante la vigencia de un año» y «durante todo el año consiguiente al ejercicio de mis funciones como presidente de la Republica», según lo difundido por la vocera Gómez citando la carta del expresidente. Este permiso, que fue difundido por el propio Petro en redes sociales tras recibir el aval, le permite viajar para cumplir con compromisos que, según detalló, abarcan ámbitos personales, sociales, políticos y académicos. La autorización se produce justo al finalizar su mandato presidencial y marca el inicio de una nueva etapa para el líder del Pacto Histórico, ahora como exmandatario.

El artículo 196 de la Constitución colombiana, que permite a los expresidentes salir del país con autorización del Senado durante un año después de su mandato, fue la base sobre la cual se sustentó la votación. Con una mayoría abrumadora de 73 votos a favor, frente a 11 en contra, el Senado aprobó el permiso, lo que ha sido interpretado por analistas como un gesto de institucionalidad, aunque también ha despertado críticas sobre el momento y la forma en que se comunicó la decisión. La reacción de Carolina Gómez, en su rol de vocera del presidente electo Abelardo De La Espriella, se enmarca en esta controversia, donde el lenguaje utilizado ha sido señalado como poco apropiado para una figura que representa al nuevo gobierno.

«Se quiere volar»

Carolina Gómez, vocera designada de Abelardo De La Espriella (publicado en X)

El debate generado por las palabras de la vocera no solo opacó el contenido de la autorización, sino que también puso en el centro de la discusión la forma en que el nuevo gobierno se comunica con la ciudadanía y con los actores políticos. Mientras que Miguel Ángel del Río, abogado, hizo un llamado a la «rigurosidad» y la «altura» en el lenguaje, sectores cercanos al expresidente Petro han señalado que la crítica de Gómez es una muestra de la falta de respeto hacia el líder saliente. Este episodio se suma a las múltiples reacciones políticas que ha generado la decisión del Senado, en un clima de transición donde cada gesto es analizado minuciosamente.

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