El senador electo Germán Rodríguez, mayor retirado de la Infantería de Marina y miembro del partido Salvación Nacional, atribuyó la deportación del activista político Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como “Beto Coral”, desde Estados Unidos a Colombia a un “presunto uso indebido” de las libertades y mecanismos que ofrece ese país. La deportación se concretó la noche del jueves 16 de julio de 2026, cuando Coral arribó a la base militar de Catam, en Bogotá, en un vuelo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, donde fue recibido por la canciller Rosa Villavicencio.
Coral permaneció en territorio estadounidense aproximadamente diez años sin regularizar su situación migratoria, tras ingresar en 2015 con una visa B1/B2 de turismo y negocios, autorizada por solo seis meses. El proceso de deportación fue impulsado por un memorando firmado el 16 de junio de 2026 por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien determinó que la presencia de Coral tendría “consecuencias potencialmente graves y adversas para la política exterior de los Estados Unidos” y comprometería un “interés imperioso de política exterior”, según el documento que cita las secciones 237(a)(4)(C) y 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. En el vuelo que trajo a Coral también viajaron otros colombianos, incluyendo once menores de edad.
El peso de las decisiones en democracia
A través de su cuenta en la red social X, Rodríguez sostuvo que “Beto Coral no escogió vivir en Cuba o Venezuela. Escogió el sueño americano y establecerse en Estados Unidos”. El senador electo subrayó que “si una persona decide vivir bajo las reglas de una democracia, también debe asumir las consecuencias cuando esas reglas se incumplen”. Estas declaraciones se produjeron horas después de que Coral desistiera formalmente de su solicitud de asilo político, un paso que facilitó su salida voluntaria del país norteamericano.
“Terminó siendo reportado por un presunto uso indebido de las libertades y mecanismos que ofrece ese país”
Germán Rodríguez, senador electo de Salvación Nacional
“Las ideas nunca se encarcelan”
Al pisar tierra colombiana, Coral declaró ante los medios que “primero que todo, la dignidad. He renunciado a cualquier posibilidad de un asilo político en los Estados Unidos”. El activista, cuya presencia en EE. UU. se había prolongado por casi una década, agregó una frase que resonó entre sus seguidores: “Las ideas nunca se encarcelan”. Tras completar los trámites migratorios en Catam, Coral salió por la Puerta 6 del aeropuerto El Dorado, donde fue recibido por su familia y por funcionarios de Migración Colombia.
“He determinado que la presencia y entrada de Franklin Humberto Coral Garrido tendrían consecuencias potencialmente graves y adversas para la política exterior de los Estados Unidos y comprometerían un interés imperioso de política exterior”
Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU.
El memorando firmado por Rubio fue revelado por Caracol Radio y selló el desenlace de un proceso migratorio que duró casi una década. Mientras Coral se reencuentra con su familia en Colombia, sus declaraciones y las del senador Rodríguez abren un debate sobre el uso de las libertades en el país del norte y las consecuencias de incumplir sus reglas migratorias.












