En la recta final de la campaña presidencial, un encuentro público entre dos candidatos que representan orillas políticas tradicionalmente opuestas sacudió el panorama electoral. La senadora Paloma Valencia, aspirante del Centro Democrático, y el exgobernador Sergio Fajardo, quien se presenta como una opción de centro, se reunieron en un hotel de Barranquilla el pasado 23 de mayo para dialogar, en un intento de tender puentes en medio de la creciente polarización. Sin embargo, el encuentro, que fue transmitido en vivo, no derivó en una alianza electoral, lo que generó una inmediata ola de reacciones, desde duras críticas del representante Miguel Polo Polo hasta un respaldo público del expresidente Álvaro Uribe.
La reunión tuvo su origen en una invitación pública que Valencia le hizo a Fajardo durante un recorrido por Corabastos en Bogotá. A través de sus redes sociales, la candidata uribista lanzó un llamado directo. “Hay gente que vale tanto, que le ha aportado tanto a este país como Sergio Fajardo, que inmediatamente pienso que necesito, doctor Sergio, tomarme un café con usted, porque es el momento donde hay que pensar en el país y donde esa capacidad de construir futuro tiene que llevarnos a la unidad”, escribió Valencia, agregando: “Doctor Sergio, acépteme un café”. Fajardo aceptó la invitación y ambos sostuvieron una conversación que el propio exgobernador calificó como “respetuosa”. No obstante, fue claro en descartar cualquier tipo de acuerdo político. “Yo respeto a Paloma Valencia, ella tiene sus ideas, su figura alrededor de el presidente Álvaro Uribe. Así es, pero vamos por otros caminos. Queremos la democracia, pero por otros caminos”, afirmó Fajardo, quien ha centrado su discurso en superar la polarización asociada a los nombres de Gustavo Petro y Álvaro Uribe.
Una conversación que desató controversia
La postura de Fajardo de no cerrar filas con Valencia generó una reacción inmediata y virulenta desde el sector de la derecha más dura. El representante a la Cámara Miguel Polo Polo, quien apoya la candidatura de Abelardo de la Espriella, arremetió duramente contra el exgobernador, a quien tildó de “fraude” y cuestionó su ubicación ideológica al afirmar que no es de centro sino de izquierda. “Por eso a la izquierda no hay que darle ni un milímetro. Fajardo es de lo más mala gente que hay. Estoy casi seguro de que jamás le dijo en privado a Paloma lo mismo que le dijo en pleno en vivo”, escribió Polo Polo en su cuenta de X. En una segunda publicación, profundizó sus críticas: “Y Paloma, con la buena fe que tiene, seguramente no esperaba esa puñalada de alguien a quien, aunque considerara contradictor político, pudo haber visto como una persona decente. Pero de decente no tiene NADA ese fraude de Fajardo”.
Frente a la controversia, la respuesta del líder natural del Centro Democrático no se hizo esperar. El expresidente Álvaro Uribe Vélez salió en respaldo de la senadora Valencia, celebrando su gesto de diálogo pero reafirmando su postura contra el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro. “Paloma dio un ejemplo que debemos seguir; esta mañana en la reunión con el Dr Fajardo dejó muy claro su actitud de respeto a otras campañas y reiteró su firmeza para derrotar a Cepeda, promotor y candidato del terrorismo y de la cubanización de Colombia”, manifestó Uribe en la misma red social. De esta manera, mientras la senadora Valencia buscaba la unidad para superar la polarización, su propio jefe político recordaba que el principal objetivo sigue siendo derrotar al candidato del progresismo, dejando claro que, aunque se abran canales de diálogo, las líneas de la contienda electoral permanecen firmemente trazadas.












