La isla Bonds Cay, ubicada en el norte de las Bahamas a unos 200 kilómetros de Miami y anteriormente propiedad de la artista colombiana Shakira, se encuentra ahora en venta por 25 millones de euros. Esta exclusiva parcela de 263 hectáreas, con más de 21 kilómetros de costa, fue adquirida por la cantante en 2006 por cerca de la mitad de su valor actual y se ofrece a través de la inmobiliaria Corcoran CA Christie Bahamas, representando una oportunidad única para inversionistas interesados en desarrollos exclusivos o en la conservación de su estado natural.
Bonds Cay destaca por su naturaleza virgen, con aguas turquesas cristalinas y playas de arena suave, además de contar con accesos facilitados para yates, jets privados y helicópteros, lo que la hace ideal para proyectos como un resort de lujo, un complejo residencial exclusivo o un refugio privado. Su proximidad a islas habitadas añade valor logístico, mientras que su apreciación considerable desde la compra original subraya el potencial inmobiliario en esta zona caribeña.
Una historia marcada por la creatividad artística
Antes de pasar a manos de Shakira, la isla perteneció al bajista de Pink Floyd, Roger Waters, quien también soñó con transformarla en un espacio para creaciones artísticas, al igual que la colombiana. Sin embargo, ninguno de los dos proyectos se materializó, dejando Bonds Cay en un prístino estado natural que hoy atrae a compradores visionarios dispuestos a invertir en su futuro.
Esta venta, confirmada mediante listados inmobiliarios públicos y reportes verificados de 2024, posiciona a Bonds Cay como una de las propiedades más codiciadas del Caribe, donde el paraíso intacto se une a la promesa de exclusividad absoluta para quienes busquen un legado perdurable en las Bahamas.










