Siete muertos y 25 heridos en Bogotá por riñas tras partido del Mundial

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Un preocupante repunte de homicidios derivados de riñas e intolerancia tiene en alerta a las autoridades de Bogotá, especialmente tras los partidos de la Selección Colombia en el Mundial 2026. La Policía Metropolitana reportó que durante el fin de semana festivo del 27 y 28 de junio se registraron siete muertos y cerca de 25 heridos, con un pico de violencia que concentró cinco homicidios entre la medianoche y las 6:00 a.m. del domingo, posterior al encuentro deportivo frente a Portugal.

El brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, hizo un balance preocupante sobre el comportamiento de la criminalidad en la ciudad. Según sus declaraciones, si bien los asesinatos por encargo han mostrado una reducción significativa, el incremento de muertes por conflictos personales se ha convertido en un desafío de seguridad equiparable al crimen organizado. «Hoy podemos decir que llevamos casi 100 homicidios por sicariato menos, pero tengo un incremento de casi 40 homicidios más por intolerancia y por riña», señaló el oficial, evidenciando un cambio en el patrón de violencia que afecta a la capital.

La noche de terror en el bar del sector Primero de Mayo

Uno de los casos más emblemáticos de esta ola de violencia ocurrió en un bar del sector Primero de Mayo, donde Andrés Bermúdez y su esposa fueron víctimas de una brutal agresión. Bermúdez relató que intentaron intervenir para defender a una pareja que estaba siendo atacada por el personal de seguridad del establecimiento. «Nosotros intervenimos porque había una pareja. Eran solamente ellos dos. Les estaban pegando muy duro las personas de seguridad», narró la víctima. La situación escaló rápidamente cuando Bermúdez, alertado por su esposa, vio a un hombre lanzarse contra él: «Mi esposa me dijo: ‘Cuidado’, pero yo volteé a mirar y el tipo venía encima. Me pegó con una botella».

La agresión no se detuvo ahí. Una amiga de la pareja que intentó auxiliarlos sufrió graves lesiones faciales. Según el relato de Bermúdez, «ella estaba con el novio y con tal de defenderlo, se metió en medio, y uno de esos tipos de seguridad, que tenía un separador de los que se ponen en las filas de los bancos, salió corriendo y la golpeó, le alcanzó a tumbar tres dientes». A pesar de la gravedad del incidente, el bar continuó operando al día siguiente como si nada hubiera ocurrido, mientras Bermúdez permanecía hospitalizado a la espera de una autorización para una cirugía facial. La impotencia de las víctimas se profundizó cuando, pese a identificar al agresor, la policía no solicitó sus documentos. «Le dije al policía: ‘Mire, fue esa persona’. Lo alcancé a reconocer… y no fueron capaces de pedirle la cédula», lamentó Bermúdez.

«Hoy podemos decir que llevamos casi 100 homicidios por sicariato menos, pero tengo un incremento de casi 40 homicidios más por intolerancia y por riña»

Giovanni Cristancho, Comandante Policía Metropolitana de Bogotá

Las cifras oficiales, proporcionadas por la Secretaría Distrital de Seguridad y la Policía Metropolitana, revelan que cuatro de cada diez homicidios en Bogotá tienen su origen en riñas, agresiones o episodios de intolerancia. Este patrón se intensifica notablemente los fines de semana y en espacios donde el consumo de alcohol está presente. La celebración de los partidos de la Selección Colombia actuó como un detonante adicional, exacerbando las tensiones y desencadenando peleas callejeras donde botellas y otros objetos se convirtieron en armas letales, dejando un saldo trágico que mantiene en vilo a la capital.

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