El estadio Palogrande de Manizales no albergará partidos de fútbol profesional durante el resto de agosto, una decisión que no responde a daños estructurales mayores en el escenario deportivo, sino a la crítica situación de emergencia que vive la ciudad tras el terremoto del pasado 10 de agosto. La determinación fue tomada en un Puesto de Mando Unificado que contó con la presencia del presidente de la República y el alcalde de Manizales, donde se acordó que todos los recursos de seguridad y gestión del riesgo deben concentrarse en atender la crisis humanitaria. Así lo confirmó el secretario del Deporte de Manizales, Diego Fernando Espinosa Benjumea, quien explicó que la medida afecta directamente al club Once Caldas, que deberá aplazar tres compromisos programados para este mes.
El sismo, que dejó un saldo de seis personas fallecidas en la capital caldense y miles de damnificados, también generó afectaciones en ciudades como Cali, Pereira y Quibdó, además de municipios cercanos. En Manizales, la emergencia obligó a redirigir todas las unidades de gestión del riesgo y los efectivos de la Policía hacia las labores de atención a los afectados, lo que hace imposible garantizar la logística y seguridad necesarias para la realización de eventos masivos como los partidos de fútbol profesional. Espinosa fue contundente al señalar que la suspensión no se debe al estado del estadio, sino a la prioridad de atender a la ciudadanía, aunque reconoció que la infraestructura del Palogrande presenta algunas averías.
Daños en el estadio y evaluaciones estructurales
Pese a que la decisión del aplazamiento es por la emergencia, el secretario del Deporte reveló que la revisión de la infraestructura del Palogrande ya identificó fallas en sistemas recién instalados. “Ya empezamos a revisar la infraestructura del Palogrande, hemos identificado que teníamos un sistema de luces y pantalla nuevo y no están funcionando bien. Están presentando falencias, también un fenómeno con el movimiento, los filtros de la grama en el interior y el riego de agua se destruyó”, detalló Espinosa. Además, se reportaron grietas en los camerinos y otros puntos que están siendo evaluados por la secretaría de infraestructura. Sin embargo, el funcionario aclaró que “en términos generales el estadio está en perfectas condiciones”, minimizando el riesgo de un colapso estructural mayor.
Once Caldas y la Dimayor acuerdan aplazamientos
El presidente de Once Caldas, Daniel Jaramillo, confirmó que el club gestionó directamente con la División Mayor del Fútbol Colombiano la suspensión de los partidos. “Hablamos con Simón Ferro, gerente de competiciones, le explicamos la situación que estamos viviendo con los jugadores y la ciudad que está totalmente afectada y entendieron. Solicitamos como primera instancia aplazar el partido de este fin de semana con Alianza y entendieron la situación”, manifestó Jaramillo. El directivo subrayó que la prioridad del club es la comunidad: “Lo primero es velar por la tranquilidad, bienestar y salud de todas las personas que están alrededor de Once Caldas y las personas que viven en Manizales”. Además, reveló que se comunicó con Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor, quien ofreció todo el respaldo institucional y adelanta una campaña de apoyo a las ciudades afectadas.
Los partidos suspendidos incluyen el encuentro de la Liga BetPlay contra Alianza, que originalmente se disputaría el fin de semana del 10 y 11 de agosto, así como el compromiso por la Copa BetPlay frente al mismo rival, programado para el 19 de agosto, y el duelo de Liga contra Deportes Tolima del 27 de agosto. Todos quedan sin fecha definida a la espera de que la situación en Manizales permita retomar la actividad futbolística. El director técnico de Once Caldas, Hernán Darío Herrera, respaldó la decisión y enfatizó el sentir del equipo: “Estamos pidiendo el aplazamiento del torneo en estos momentos para nosotros, porque es difícil levantar un equipo donde hay mucha gente sufriendo”. La Dimayor, que inicialmente había confirmado la reanudación de la competencia desde el viernes posterior al sismo, aceptó los argumentos del club y procedió con los aplazamientos.










