Un soldado profesional perdió la vida y otros tres resultaron heridos luego de que un artefacto explosivo lanzado desde un dron impactara contra tropas del Ejército Nacional que adelantaban operaciones de control y seguridad territorial en la vereda Bellavista, jurisdicción del municipio de Buenos Aires, en el norte del departamento del Cauca. El ataque ocurrió en horas de la mañana del miércoles 26 de agosto de 2026 y fue atribuido a la estructura Jaime Martínez, una facción de las disidencias de las Farc que delinque en esa zona del país, incluyendo el cañón del Micay.
La víctima mortal fue identificada como el soldado profesional Alejandro López Quintero, quien perdió la vida en cumplimiento de su misión constitucional, según confirmó la institución castrense en un comunicado oficial. Los otros tres uniformados heridos, cuyos nombres no fueron revelados por razones de seguridad, fueron evacuados de manera inmediata hacia centros hospitalarios donde reciben atención médica especializada. En total, cuatro integrantes de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 5 resultaron afectados por esta acción violenta.
Rechazo y condolencias
El Ejército Nacional emitió un contundente rechazo frente a lo ocurrido, calificando el ataque con drones como una grave infracción al derecho internacional humanitario. En su comunicado, la institución señaló que este tipo de acciones no solo ponen en riesgo la integridad de los miembros de la Fuerza Pública, sino también la vida y la seguridad de las comunidades que habitan en esta zona del departamento del Cauca, donde la presencia de grupos armados ilegales ha generado un clima de zozobra y violencia.
Asimismo, la institución expresó sus más sentidas condolencias y acompañó en este difícil momento a la familia, amigos y compañeros del soldado Alejandro López Quintero, quien dio su vida en cumplimiento de su deber. El uso de aeronaves no tripuladas para lanzar explosivos contra las tropas evidencia una escalada en las capacidades tecnológicas de estos grupos ilegales, que en los últimos meses han incrementado este tipo de ataques en el norte del Cauca y otras regiones del país donde mantienen presencia y control territorial.










