El periodista deportivo Carlos Antonio Vélez, reconocida figura de Win Sports, presentó un contundente decálogo de problemas estructurales que explican el bajo rendimiento de los equipos colombianos en torneos internacionales. El análisis surgió tras la reciente eliminación del Deportes Tolima en la fase previa de la Copa Libertadores 2025, luego de caer por un marcador global de 4-1 ante Independiente del Valle de Ecuador. La derrota, que incluyó un 3-1 en Quito después del 1-0 en Ibagué, reabrió el debate sobre la crisis competitiva del fútbol colombiano en el ámbito continental.
Desde que Atlético Nacional conquistó la Copa Libertadores en 2016, ningún club colombiano ha vuelto a pisar siquiera las semifinales del torneo. El único equipo que logró llegar a cuartos de final fue Deportivo Pereira en 2023, lo que evidencia una sequía de resultados que se extiende por casi una década. En la Copa Sudamericana, el panorama no es más alentador: de 80 participaciones de clubes colombianos, apenas ocho han alcanzado los cuartos de final: Once Caldas (2024), Junior (2017, 2018, 2020), Santa Fe (2018), Deportivo Cali (2018), La Equidad (2019) e Independiente Medellín (2024). El más reciente eliminado en esa instancia fue Once Caldas en 2024, también a manos de Independiente del Valle, consolidando al club ecuatoriano como una verdadera pesadilla para el fútbol colombiano.
Un decálogo de problemas estructurales
En su análisis transmitido por Win Sports, Vélez enumeró diez puntos críticos que, a su juicio, explican la debacle internacional del fútbol colombiano. El primero de ellos es el apego al pasado: “Tenemos equipos envejecidos, lentos, casi sin reacción, juegan un fútbol viejo”, sentenció el periodista, señalando que los clubes colombianos mantienen planteles veteranos en lugar de apostar por la renovación. A esto se suma una desorganización administrativa que se traduce en deudas acumuladas, problema que mencionó de manera específica en clubes como Deportivo Pasto, Deportivo Pereira y Atlético Bucaramanga.
La calidad arbitral también fue objeto de duras críticas. “Arbitraje de muy mala calidad que conspira con el bajo nivel del torneo y altera la competencia”, afirmó Vélez, quien considera que los jueces colombianos no están a la altura de las exigencias internacionales. A esto se suma la falta de estadios adecuados, una carencia de infraestructura que incluye desde canchas propias hasta sistemas de iluminación modernos, elementos que considera fundamentales para el desarrollo del fútbol profesional.
“Tenemos mucho técnico temeroso, proyectos pegados con babas por los dirigentes que no entienden de fútbol y caen en los ofrecimientos de los empresarios”
Carlos Antonio Vélez, periodista de Win Sports
La inestabilidad técnica y gerencial es otro de los puntos señalados. Vélez denunció que los proyectos deportivos se sostienen precariamente, sujetos a la voluntad de dirigentes que, según él, priorizan el beneficio personal sobre el desarrollo institucional. Paralelamente, lamentó que existan pocos proyectos formativos y que aquellos que se implementan carecen del respaldo necesario: “Hay pocos proyectos formativos y los pocos no son respaldados”, afirmó, contrastando esta realidad con el modelo de Independiente del Valle, que basa su éxito en una estructura de desarrollo juvenil sustentada en cuatro pilares: formación, continuidad, respaldo y proyección.
La mala distribución de los recursos económicos y los problemas de gobernanza también forman parte del diagnóstico. Vélez criticó abiertamente que los dirigentes actúen movidos por intereses particulares y que los empresarios tengan una influencia desmedida en las decisiones de los clubes. En un punto que generó especial controversia, el periodista se refirió al patrocinio que reciben las barras bravas: “Se les entrega un poco de poder que no deberían tener”, sentenció, calificando esta práctica como un error que compromete la seguridad y la institucionalidad del fútbol colombiano.
La Selección Colombia como espejo de una crisis más profunda
El décimo y último punto del decálogo estuvo dedicado a la Selección Colombia, a la que Vélez describió como “un monumento a la mediocridad”. El periodista recordó que el combinado nacional “hace 25 años no gana nada y sigue siendo dirigida por los mismos”, en alusión a la falta de renovación tanto enjugadores como en cuerpos técnicos y directivos. Para Vélez, la crisis de los clubes colombianos en torneos internacionales no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de problemas estructurales que afectan a todo el ecosistema del fútbol nacional, desde las divisiones inferiores hasta la máxima categoría.
El análisis de Carlos Antonio Vélez deja en evidencia que, más allá de los resultados inmediatos, el fútbol colombiano enfrenta desafíos profundos que requieren soluciones de fondo. La eliminación del Deportes Tolima no es más que un síntoma de una enfermedad crónica que, de no ser tratada, seguirá condenando a los clubes colombianos a ser meros espectadores en los torneos internacionales, mientras equipos como Independiente del Valle demuestran que con planificación, inversión en formación y continuidad en los proyectos, es posible competir al más alto nivel.










