La Superintendencia de Notariado y Registro suspendió de manera provisional la diligencia de entrega de la Notaría 78 de Bogotá, que estaba asignada a Paola Palmariny, exvicepresidenta comercial de Colpensiones y cercana al exjefe de esa entidad, Jaime Dussán. La decisión, firmada por Germán Humberto Medellín Mora, director de Vigilancia y Control Notarial encargado, suspende la práctica de la visita especial —uno de los tres requisitos indispensables para que un notario pueda asumir el cargo— por “verificación sobreviniente de aspectos administrativos que inciden en la debida ejecución y finalización de la comisión”. Este movimiento se suma a una revisión más amplia de los nombramientos notariales realizados al cierre del gobierno de Gustavo Petro, de la que el nuevo superintendente, Joaquín José Méndez Llach, había anticipado que revisaría esas decisiones de última hora.
La suspensión se conoció después de que el martes 18 de agosto de 2026, Palmariny acudiera a la sede de la Notaría 78, acompañada de dos escoltas y dos funcionarias del área jurídica, para la diligencia de entrega, a pesar de que la actual notaria encargada, Luz Mary Hoyos, de 70 años y en edad de retiro forzoso, se encontraba hospitalizada desde la madrugada por un fuerte dolor lumbar. La asignación de la Notaría 78 a Palmariny se produjo en los últimos días del gobierno de Petro, junto a otros nueve nombramientos realizados en los dos últimos días del periodo anterior, y más de una veintena de designaciones totales, entre ellas personas cercanas a Verónica Alcocer y a varios ministros. Palmariny afirma que “se nombraron más de 30 notarios” y niega irregularidades.
Revisión de nombramientos de último momento
La revisión emprendida por la Superintendencia abarca también a otros designados cuestionados, como el exsenador Inti Raúl Asprilla, quien fue nombrado en la Notaría segunda de Soacha, Cundinamarca, e Íngrid Paola Ortiz, esposa de Camilo Andrés Pardo, cercano al exministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo, asignada a la Notaría 74 de Bogotá. Además, se incluyen notarías en San Victorino (Bogotá), Bucaramanga, Cartagena, Rionegro, Palmira y Nobsa. Mientras tanto, Luz Mary Hoyos sigue al frente de la Notaría 78, ya que la visita especial suspendida es un paso indispensable para la posesión de su reemplazo, y ella había sido notificada de su salida desde marzo de este año por cumplir la edad de retiro forzoso.
“Postulé mi hoja de vida, estudiaron los requisitos y pasé. Así se nombraron más de 30 notarios, es completamente normal. Cómo se le iban a violar sus derechos fundamentales a Luz Mary Hoyos si a ella se le notificó su salida de la notaría desde marzo de este año y fue porque cumplió la edad de retiro forzoso”.
Paola Palmariny, designada a la Notaría 78










