Supersalud revela balance inicial de inspecciones sorpresa en 25 ciudades

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La Superintendencia Nacional de Salud presentó este lunes 25 de mayo el primer balance oficial del Plan 100, una ambiciosa estrategia de inspecciones sorpresa que se desarrolla en al menos 25 ciudades del país para verificar la entrega de medicamentos y la atención a los usuarios en dispensarios farmacéuticos y centros asistenciales. El superintendente Nacional de Salud, Daniel Quintero Calle, dio a conocer los hallazgos iniciales de estas visitas, las cuales surgieron como respuesta a las múltiples denuncias ciudadanas por retrasos crónicos, filas extensas y la entrega incompleta de fórmulas médicas. «Lo que encontramos no puede seguir convirtiéndose en paisaje. Hay personas esperando medicamentos esenciales y familias enteras desgastadas por trámites interminables. Las EPS y los operadores farmacéuticos tienen que responderle a la gente», declaró Quintero Calle durante la presentación del balance.

El Plan 100 se ejecuta mediante visitas sorpresa de funcionarios de la Supersalud, quienes realizan revisiones técnicas detalladas de inventarios, miden tiempos de espera, evalúan la capacidad de respuesta de los puntos de atención y escuchan directamente las quejas de los usuarios. La superintendencia ha priorizado ciudades como Barranquilla, Bogotá, Cúcuta, San Andrés, Cartagena, Amagá (Antioquia), Maicao (La Guajira) y Riohacha, entre otras. En Cartagena, por ejemplo, los equipos de vigilancia inspeccionaron el dispensario Audifarma Santa Lucía, que atiende a más de 249 mil afiliados de la EPS Mutual Ser. Allí se encontraron pacientes haciendo filas desde la madrugada, adultos mayores esperando varias horas y usuarios que debían regresar repetidamente porque los medicamentos no estaban completos o no se encontraban disponibles. Situaciones similares se registraron en el hospital San Fernando de Amagá y en el hospital campaña de Nazaret en Maicao, sede transitoria del Hospital San José, donde también se realizaron verificaciones.

Vigilancia directa y escucha a los usuarios

Durante las inspecciones, los funcionarios de la Supersalud revisan los reportes de medicamentos pendientes y las inconsistencias en la operación de los dispensarios que prestan servicios a EPS con alta cantidad de afiliados. En Riohacha se instaló además una mesa técnica para analizar el acceso a los servicios de salud en los municipios de La Guajira, una región con históricas dificultades en la prestación sanitaria. El superintendente Quintero Calle fue enfático al señalar que la entidad no normalizará las malas prácticas: «No vamos a normalizar que la gente tenga que rogar por un medicamento. Las entidades tienen obligaciones y vamos a hacerlas cumplir». Agregó que «detrás de cada fórmula sin entregar hay un paciente angustiado. Aquí no estamos hablando de papeles ni de estadísticas; estamos hablando de personas que necesitan sus tratamientos para vivir».

«Lo que encontramos no puede seguir convirtiéndose en paisaje. Hay personas esperando medicamentos esenciales y familias enteras desgastadas por trámites interminables. Las EPS y los operadores farmacéuticos tienen que responderle a la gente».

Daniel Quintero Calle, superintendente Nacional de Salud

La estrategia de vigilancia no se detiene en las inspecciones. De manera paralela, la Supersalud adelanta jornadas de preconciliación entre EPS e IPS para proteger las finanzas de hospitales y clínicas que acumulan deudas con sus proveedores. Estas jornadas buscan evitar que la crisis financiera agrave la atención a los pacientes. El Plan 100 continuará desplegándose en las próximas semanas por distintas regiones del país, con el objetivo de garantizar que los colombianos reciban sus tratamientos sin dilaciones ni trámites interminables. La superintendencia aseguró que mantendrá una vigilancia estricta y aplicará las sanciones correspondientes a las entidades que incumplan sus obligaciones.

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