Terremoto en Chocó no hundirá la economía colombiana, según firma internacional

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El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el departamento del Chocó el pasado lunes 10 de agosto de 2026, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, no tendría un impacto económico grave para Colombia, según la firma de asesoría económica Oxford Economics. Pese a la magnitud de la catástrofe que dejó una centena de fallecidos y una cifra similar de heridos, además de graves afectaciones en la infraestructura vial de los departamentos de Tolima, Quindío, Caldas, Valle del Cauca y el estratégico puerto de Buenaventura, la consultora británica mantiene su previsión de crecimiento para la economía colombiana en un 3% para 2026. El análisis indica que el impacto económico directo del sismo se situaría entre el 0,2% y el 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que, aunque significativa, no desvía las proyecciones macroeconómicas del país.

El terremoto ocurrió apenas tres días después de la posesión del presidente Abelardo de la Espriella, quien de inmediato declaró el estado de emergencia económica para hacer frente a lo que las autoridades han calificado como un desafío de enormes proporciones en términos humanos, logísticos y fiscales. El Gobierno Nacional creó el Fondo Milagro, un mecanismo diseñado para canalizar recursos hacia la reconstrucción de hospitales, escuelas y vías, y anunció subsidios de arriendo y alivios en servicios públicos para las poblaciones damnificadas. Sin embargo, el panorama fiscal es complejo: Oxford Economics proyecta un déficit fiscal del 7,1% del PIB para 2026, que antes de la tragedia ya se encontraba cercano al 8%, lo que deja un margen de maniobra muy reducido para el Estado.

Costo de reconstrucción y presión fiscal

El costo estimado de la reconstrucción de la infraestructura pública y las viviendas afectadas podría oscilar entre el 1% y el 2% del PIB, lo que equivale a una cifra que va desde los 19 billones hasta los 38 billones de pesos, según los cálculos de Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence. Este escenario, explicó Mejía, “puede llevar a que los precios en un primer momento se incrementen”, aunque también señaló que la reconstrucción de infraestructura pública y de viviendas “debería generar un impulso al PIB, principalmente a través de la construcción”. Sin embargo, el economista advirtió sobre la “menor capacidad para reaccionar” del Estado, debido al limitado margen fiscal que enfrenta el nuevo gobierno en medio de una economía que ya venía con estrecheces presupuestales.

Para financiar la reconstrucción, el Gobierno ya ha activado líneas de crédito internacional por 850 millones de dólares, distribuidas en 450 millones del Banco Mundial y 400 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). No obstante, Andrés Pardo, responsable de estrategia macroeconómica para América Latina en XP Investments, señaló que las necesidades finales de reconstrucción podrían superar ampliamente esos recursos disponibles. Pardo recordó que, tras el terremoto de 1999, los recursos destinados a la reconstrucción rondaron el 1% del PIB, repartidos en un periodo de tres años, lo que sugiere que el proceso actual podría ser igualmente prolongado y demandar un esfuerzo fiscal sostenido.

“La reconstrucción de infraestructura pública y de viviendas debería generar un impulso al PIB, principalmente a través de la construcción”

Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence

El café y el puerto de Buenaventura, en la mira

Uno de los sectores más afectados por la emergencia es el cafetero. Según Gustavo Gómez, presidente de Asoexport, el cierre de corredores viales y la pausa en la operación del puerto de Buenaventura ponen en riesgo la exportación de 250.000 sacos de café por semana, teniendo en cuenta que más del 60% del café colombiano destinado a mercados internacionales transita por ese puerto. La situación es crítica: el paso controlado por Buenaventura está habilitado únicamente para vehículos livianos y de emergencia, mientras que la operación exportadora permanece suspendida sin que exista, por ahora, un cronograma claro para su reapertura total.

Los daños en la infraestructura vial son graves y diversos. Se reportó la caída del puente Mariano Ospina en el corredor La Unión-La Victoria, además del cierre total de las vías Pereira-Chinchiná y Cali-Loboguerrero, lo que ha generado un aislamiento parcial de varias regiones y amenaza con afectar los precios de los alimentos y productos importados durante agosto y septiembre. A pesar de este panorama, Luis Fernando Mejía considera que la presión sobre los alimentos sería temporal y localizada, mientras que Munir Jalil, economista jefe para la región Andina en BTG Pactual, advirtió que “puede llevar a que los precios en un primer momento se incrementen”.

Oxford Economics, por su parte, mantiene su pronóstico de inflación para el cierre de 2026 en el 6,2%, confiando en que el gasto derivado de la reconstrucción compense la caída inicial de la actividad económica. La firma británica concluye que, aunque el terremoto representa un golpe severo para las regiones afectadas y para las finanzas del Estado, Colombia cuenta con la capacidad de absorber el shock sin desviar significativamente su trayectoria de crecimiento, siempre y cuando la respuesta fiscal y logística sea ágil y coordinada.

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