El creador de contenido mexicano io Mx, conocido por su faceta de cantante y vlogger, se convirtió en tendencia en redes sociales tras publicar una serie de videos desde Bogotá en los que expresó su más sincera admiración por la rutina diaria de los capitalinos. A través de su cuenta de TikTok, el pasado 15 de julio de 2026, documentó lo que denominó la «logística cotidiana» que implica trabajar, estudiar y trasladarse en una ciudad de clima cambiante y largos trayectos. «Mis respetos para la gente de Bogotá. O sea, la gente acá tiene que salir con medio equipaje para salir a trabajar», afirmó el turista, quien rápidamente conectó con la realidad de millones de bogotanos que a diario cargan chaqueta, paraguas, gafas de sol y bloqueador para enfrentar un mismo día de frío, lluvia y sol intenso.
En sus videos, grabados en calles y estaciones de Transmilenio, io Mx detalló el asombro que le generó ver a los ciudadanos «en chinga, cabrón, con una mochila pa arriba, pa abajo» mientras se desplazan en el sistema de transporte público. «Tiene que salir con su chamarra, tiene que salir con su paraguas, por si llueve, por si hace frío, quitarse la chamarra por si hace calor, lentes, bloqueador, porque también el sol quema aquí bien duro aunque haga frío», expresó, destacando la versatilidad que exige la capital colombiana. La publicación desató una ola de comentarios de usuarios que se sintieron identificados, con frases como «A mucho honor somos guerreritos», «Bogotá te prepara para cualquier ciudad del mundo» y el popular «Lo del equipaje es porque Bogotá queda a dos horas de Bogotá».
La dura realidad del transporte en Bogotá
Detrás del elogio viral se esconde una realidad que los bogotanos viven a diario. Testimonios de usuarios que respondieron al video describen jornadas extenuantes: «Chaqueta, bufanda, paraguas, morral, desayuno, almuerzo, onces, computador, libros, termo de agua, cargador del celular», enumeró un usuario anónimo, mientras que otra persona recordó que «cuando trabajaba y estudiaba al tiempo y tenía uniformes, parecía que estuviera de viaje todo el tiempo». Las cifras que resaltaron en los comentarios son contundentes: trayectos de hasta dos horas de ida y dos horas de regreso, sumados a una jornada laboral de ocho horas, configuran un día que para muchos arranca a las 4:00 a. m. y termina tarde en la noche. «El corre corre desde las 4:00 a. m. Acá en Bogotá se madruga muchísimo y nos acostamos tardísimo», relató una usuaria, mientras otra añadió: «Hay gente que lleva ese equipaje por horas de ida y 2 de regreso. A esos mis respetos».
Pese a los comentarios de algunos usuarios que advirtieron sobre la inseguridad en el sistema —»En serio pilas con el celular», «Bogotá es muy linda pero por favor, no des papaya»—, io Mx recomendó Transmilenio como la forma más rápida de moverse por la ciudad. «Así de sencillo. ¿Tú quieres moverte rápido por Bogotá? Súbete al Transmilenio y pregunta: ‘¿Cómo hago para llegar a dónde?’ Que para acá, que para allá», dijo en el video. Y agregó: «Moverse rápido en Bogotá es muy fácil. Súbete al Transmilenio, no le tengas miedo, no pasa nada. Que ‘cuidado con el celular’, no manches, güey, mira. No pasa nada, güey. Es un país seguro, muchachos, una ciudad bella, bonita». La cuenta oficial de Transmilenio no tardó en reaccionar y respondió con un mensaje de agradecimiento: «Gracias por elegirnos. Nos hace muy felices ser parte de tus recorridos. ¡Siempre serás bienvenido!».
«Mis respetos para la gente de Bogotá. O sea, la gente acá tiene que salir con medio equipaje para salir a trabajar»
io Mx, creador de contenido y cantante mexicano
El video también fue destacado por un gesto que muchos usuarios calificaron como típico de la capital: el saludo espontáneo de una transeúnte que al pasar frente a la cámara saludó amablemente. «El saludo de la dama lo mejor del video», «La mayoría de colombianos somos educados» y «Hablemos de cómo somos de educados los rolos, saludamos siempre» fueron algunos de los comentarios que resaltaron la cortesía cotidiana de los bogotanos. Con esta combinación de esfuerzo logístico, resistencia y amabilidad, la capital colombiana se ganó el respeto de un turista que, con su cámara en mano, logró poner en evidencia lo que para muchos es solo una rutina invisible.












