El expresidente Álvaro Uribe Vélez celebró este miércoles 15 de julio de 2026 la entrada en vigor de la reducción de la jornada laboral máxima ordinaria a 42 horas semanales, una medida que se implementó de manera gradual desde 2023, cuando inició en 47 horas, pasó a 46 en 2024, luego a 44 en 2025, y que hoy alcanza las 42 horas, según lo establecido en la Ley 2101 de 2021, sancionada durante el gobierno de Iván Duque. El exsenador del Partido Centro Democrático, a través de su cuenta en la red social X, no solo celebró el cumplimiento de la ley, sino que planteó la posibilidad de avanzar hacia una jornada de 40 horas semanales, siempre y cuando se logre la recuperación del sector privado y un aumento sostenido de la productividad.
“Desde hoy nuestra ley, jornada de trabajo de 42 horas. Gracias al Congreso que nos apoyó, al gobierno Duque que la sancionó. Con un sector privado recuperado y con aumento de productividad, será posible llegar a 40 horas”, manifestó Uribe en su mensaje, destacando el respaldo legislativo que tuvo la iniciativa durante su trámite en el Congreso de la República. La Ley 2101 de 2021, que redujo la jornada laboral de 48 a 42 horas semanales sin disminuir el salario de los trabajadores, estableció un cronograma de implementación por fases que concluyó precisamente hoy, con la disminución a 42 horas.
Impacto en el valor de la hora ordinaria y recargos
La reducción de la jornada laboral máxima no solo modifica la cantidad de horas trabajadas, sino que también repercute en el cálculo del valor de la hora ordinaria. Antes del 15 de julio de 2026, con una jornada de 44 horas semanales, los trabajadores cumplían 220 horas mensuales, lo que daba un valor de hora ordinaria de 7.959 pesos para quienes devengan el salario mínimo de 2026, fijado en 1.750.905 pesos. A partir de hoy, con 42 horas semanales, las horas laborales mensuales se reducen a 210, elevando el valor de la hora ordinaria a 8.338 pesos. Este nuevo valor es la base para liquidar horas extras, recargos nocturnos y trabajo en domingos y festivos, lo que implica un ajuste en los pagos adicionales que deben hacer los empleadores.
El recargo nocturno, que aplica para la jornada comprendida entre las 7:00 de la noche y las 6:00 de la mañana, se mantiene en el 35 % sobre el valor de la hora ordinaria, mientras que el recargo por trabajo en domingos y festivos subió del 80 % al 90 %, un incremento que también está vigente desde la implementación de la ley. Por ejemplo, un trabajador que realice ocho horas ordinarias en un día festivo a partir de hoy recibirá 116.728 pesos solo por el recargo, sin contar el salario base. Cabe señalar que el auxilio de transporte, que para 2026 es de 249.095 pesos, no se incluye en la base para calcular horas extra ni recargos.
Nuevo festivo y repercusiones para las empresas
La jornada de este miércoles 15 de julio coincidió con la aplicación de un nuevo festivo, el 13 de julio, día de la Virgen de Chiquinquirá, que fue trasladado al lunes anterior por efecto de la Ley Emiliani. Las empresas que operaron ese día festivo deben pagar el recargo del 90 % sobre el valor de la hora ordinaria, es decir, 8.338 pesos, lo que representa un costo adicional significativo para los empleadores que requieran actividad laboral durante esa fecha. La reducción a 42 horas, junto con los cambios en los recargos y la inclusión de nuevos festivos, plantea un escenario de ajuste para el sector privado, que debe adaptarse a una menor jornada sin disminuir los salarios y con mayores costos laborales en ciertos casos.
«Desde hoy nuestra ley, jornada de trabajo de 42 horas. Gracias al Congreso que nos apoyó, al gobierno Duque que la sancionó. Con un sector privado recuperado y con aumento de productividad, será posible llegar a 40 horas»
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
La declaración del expresidente Uribe abre el debate sobre la posibilidad de reducir aún más la jornada laboral, aunque condicionada a la recuperación económica del sector privado y al incremento de la productividad. Mientras tanto, los trabajadores colombianos ya gozan de una jornada máxima de 42 horas semanales, un hito en la legislación laboral que se fue consolidando por etapas desde julio de 2023, cuando comenzó la rebaja desde las 48 horas que rigieron durante décadas. La Ley 2101 de 2021, impulsada por el entonces presidente Iván Duque y respaldada por el Congreso, sigue siendo el marco normativo que rige esta transformación, y las palabras de Uribe reflejan el orgullo de quienes apoyaron la iniciativa, así como la expectativa de que el país pueda avanzar hacia una jornada aún más corta en el futuro.












