Valencia acusa a Cepeda de extorsión contra De la Espriella y le exige oposición legal

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La senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, lanzó una dura acusación contra el senador electo del Pacto Histórico, Iván Cepeda, al calificar su llamado a la desobediencia civil como un acto de “extorsión” contra el presidente electo Abelardo de la Espriella. A través de su cuenta en la red social X, la excandidata presidencial respondió el miércoles 1 de julio de 2026 a las declaraciones que Cepeda había hecho la noche anterior en el programa *Noches de opinión* de Señal Colombia, donde instó a la resistencia pacífica si el nuevo gobierno no aclara su presunta ciudadanía estadounidense. Valencia le exigió al líder opositor ejercer su rol dentro de los límites legales y democráticos, advirtiendo que su conducta no es propia de un demócrata.

El cruce de declaraciones se produce en un clima de creciente tensión política, luego de que Iván Cepeda perdiera la segunda vuelta presidencial el 21 de junio de 2026 y anunciara que encabezará la oposición en el Congreso. El martes 30 de junio, Cepeda difundió un mensaje en el que argumenta que De la Espriella tiene una incompatibilidad para ejercer la Presidencia debido a su presunta ciudadanía estadounidense, lo que, según él, amenaza la soberanía nacional. En su intervención radial, el senador electo afirmó que, siguiendo los principios de la desobediencia civil, cuando la ley o la autoridad entran en conflicto con la conciencia moral, el ciudadano tiene el deber de resistir pacíficamente y negarse a colaborar con la injusticia y la opresión.

La respuesta de Valencia y la defensa de Cepeda

En su mensaje en X, Paloma Valencia fue contundente al señalar que, si bien se pueden proponer debates y hacer observaciones sobre cualquier tema, lo que no se puede hacer es extorsionar. “Déjele eso a los criminales; los demócratas no se comportan así. Tiene que definir de qué lado está”, escribió la senadora, sugiriendo que Cepeda debe optar entre la vía democrática o las “vías de hecho” para imponer sus ideologías. La respuesta de Cepeda no se hizo esperar: el miércoles 1 de julio, también en X, defendió su postura asegurando que el centro del debate es “la afrenta a la dignidad nacional” y reclamó a De la Espriella que aclare si es “colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense”.

“Uno puede proponer debates sobre todos los temas, hacer observaciones; lo que no puede es extorsionar. Déjele eso a los criminales; los demócratas no se comportan así. Tiene que definir de qué lado está”

Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático

El llamado de Cepeda a la desobediencia civil se sustenta, según él, en una comunicación pública que habrían emitido 20 exmagistrados sobre la incompatibilidad de la ciudadanía estadounidense con la Presidencia colombiana. Este argumento busca poner en duda la legitimidad del gobierno entrante y ha generado un intenso debate sobre los límites de la oposición democrática. Mientras tanto, Valencia insiste en que la oposición debe ejercerse dentro del marco legal, sin recurrir a acciones que, a su juicio, rozan la extorsión y el desacato civil.

“Como nos enseña la desobediencia civil, cuando la ley, las instituciones o la autoridad entran en conflicto con la conciencia moral, el ciudadano no solo tiene el derecho, sino el deber de resistir pacíficamente, negándose a colaborar con la injusticia, el oprobio y la opresión. Eso es lo que haremos, que no quepa duda si De la Espriella toma el camino de violar nuestra dignidad nacional”

Iván Cepeda, senador electo del Pacto Histórico

Este enfrentamiento entre dos figuras clave de la política colombiana agudiza la polarización entre el oficialismo electo y la oposición, en un contexto donde aún persisten dudas sobre la legitimidad del nuevo gobierno. Si las acciones de desobediencia civil que plantea Cepeda se materializan, el debate podría escalar a una crisis política de mayores proporciones, poniendo a prueba la solidez de las instituciones democráticas del país.

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