Vecinos de Riohacha desmienten versión oficial de operativo en el que murieron cuatro personas

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Una polémica envuelve el procedimiento policial ocurrido en la madrugada del 4 de septiembre en el barrio Los Olivos de Riohacha, donde perdieron la vida Naín Pérez Toncel, conocido como alias “Bendito Menor”; Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebecita”, y dos escoltas identificados con los alias de “El Tío” y “Casi loco”. Mientras el Gobierno nacional, liderado por Abelardo de la Espriella, justifica el hecho como un contundente golpe contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn), conocidas como los Pachencas, los residentes de la zona aseguran que no hubo ningún operativo ni tiroteo, contradiciendo abiertamente la versión oficial.

El periodista en terreno César Molinares visitó el sector y recogió el testimonio de los habitantes, quienes afirman que el silencio reinó durante toda la madrugada. “Ningún operativo ni nada se vio aquí, y todos los vecinos lo saben”, sostuvo un residente anónimo, cuyas declaraciones quedaron registradas en un video que se ha vuelto viral en redes sociales, aunque no ha sido verificado de manera independiente. La vivienda señalada por las autoridades como punto de acopio de los Pachencas está distribuida con acceso por una puerta lateral al lado de un garaje y un patio interior, un detalle que ha generado más interrogantes sobre la forma en que presuntamente ingresaron los uniformados y sobre el uso de helicópteros que algunos testigos dicen no haber escuchado.

Testimonios contradicen la versión oficial

La confusión no termina ahí. Los moradores del barrio indican que, en horas de la noche, varias personas vieron movimientos inusuales en la casa, pero ningún despliegue policial. “Algunos vecinos con los que hablamos nos aseguraron que estuvieron despiertos hasta las 11 de la noche o pasado a las 11 de la noche y solo vieron a esa hora la entrada y salida de vehículos de personas que estaban en esa casa”, explicó Molinares a este medio. De acuerdo con el periodista, los testimonios coinciden en que solo se percataron de la presencia de la Policía cuando un carro particular salió del lugar y, pocos minutos después, las unidades oficiales entraron al inmueble. “Solamente después de que salió un carro de la casa, a los pocos minutos entró la Policía”, relató otro habitante.

Otro de los puntos que más preocupa a los residentes es la aparente manipulación del sistema de vigilancia. Todas las cámaras de seguridad del sector fueron arrancadas, y los vecinos señalaron directamente a la Policía como responsable de estos hechos, según reportó el periodista Ramón Campos, del medio local 360 grados. Además, se presume que el presidente Abelardo de la Espriella está vinculado a los hechos, y un residente anónimo lanzó una fuerte acusación en un video viral: “Aquí fue donde Abelardo hizo el engaño más grande del siglo y todos los vecinos saben que es así. Todos los vecinos sabemos que es un engaño. Embustero”.

“Aquí fue donde Abelardo hizo el engaño más grande del siglo y todos los vecinos saben que es así. Todos los vecinos sabemos que es un engaño. Embustero”

Residente anónimo del barrio Los Olivos, video viral

Pese a la gravedad de las acusaciones, las declaraciones de los vecinos no constituyen una prueba legal, y el video que circula aún no ha sido verificado de forma independiente. Sin embargo, el esclarecimiento de lo sucedido dependerá de los informes operativos de las autoridades, los dictámenes de balística y necropsia de los cuerpos, los registros de comunicaciones y el análisis de posibles grabaciones que pudieran haber quedado en la zona, aunque los habitantes sostienen que ya no hay cámaras con evidencia.

Por ahora, una gran tensión se apodera de Riohacha. Las preguntas sobre si realmente hubo un operativo, quién ordenó la remoción de los dispositivos de seguridad y cuál es el verdadero papel del presidente de la Espriella en este escenario quedan en el aire. Mientras el Gobierno nacional no se pronuncie al respecto y las autoridades competentes no presenten evidencias contundentes, los vecinos aseguran que mantendrán su versión sobre lo sucedido en una madrugada que nadie vio, pero que todos escucharon en silencio.

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