Vendedor ambulante regala tinto a voluntarios en El Campín, Bogotá

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Un gesto de solidaridad espontánea marcó la madrugada del lunes 10 de agosto en los alrededores del estadio El Campín, en Bogotá, donde cientos de ciudadanos hacían fila para inscribirse como voluntarios en la recolección de ayuda humanitaria destinada a los damnificados por el terremoto que sacudió a Cali. En medio del frío y la espera, un vendedor ambulante identificado por internautas como “El viejo Willy” se acercó con un termo cargado de tinto y aromática caliente, y comenzó a repartir las bebidas de forma gratuita entre quienes esperaban. “Este es mi aporte, soy voluntario así, desde lo que puedo dar”, expresó el hombre, según el video grabado por la usuaria de TikTok @dimelu__, quien compartió el momento con un mensaje que rápidamente se viralizó: “Este señor, muy 6:00 a. m., empezó a darnos aromática o tinto (gratis) a quienes estábamos haciendo fila para el voluntariado”. La publicación desató una ola de reacciones en redes sociales, donde los comentarios resaltaron la grandeza del gesto. “Él dio su salario, su trabajo, su esfuerzo y lo hizo de corazón. Qué orgullo de señor. Lluvia de bendiciones por siempre”, escribió un internauta, mientras otros apuntaron: “Este terremoto sacó lo más lindo de la gente” y “Qué orgullo ser de este país”.

El terremoto del lunes 10 de agosto afectó gravemente a Cali, movilizando a capitalinos hacia el estadio El Campín para organizar la ayuda humanitaria. En ese contexto de emergencia y solidaridad, el gesto del vendedor ambulante se convirtió en un símbolo de la respuesta ciudadana, tal como lo resumió la usuaria @dimelu__ en su publicación: “Y eso define la Colombia que yo conozco”.

Abrazos gratuitos: contención emocional en las zonas afectadas

Mientras en Bogotá se organizaba la recolección de víveres, en Cali una psicóloga anónima instaló un espacio de acompañamiento emocional en las inmediaciones del edificio Vanessa, una de las estructuras más afectadas por el sismo. Con un cartel que decía “Abrazos aquí”, la profesional ofreció escucha y contención a damnificados, voluntarios y rescatistas que enfrentaban la pérdida de seres queridos, mascotas y viviendas. “No pude dormir toda la noche pensando qué voy a hacer, entonces dije: ‘Voy a poner “abrazos aquí” y este día resultó’”, relató la psicóloga, citada en el artículo. “Solamente es indicar el letrero y la gente llega y te dice: ‘Sí, vamos para adelante, vamos, vamos’. Y no hay nada más. Y esto es lo que hacemos, les damos ánimo”, añadió. La iniciativa, que surgió al observar a personas “desgarradas con dolor” en busca de consuelo, contó también con la participación de “Aeropirata”, quien recorrió las áreas más afectadas ofreciendo abrazos gratuitos, sumándose a la labor de voluntarios, integrantes del Ejército y agentes de tránsito que trabajaban en la emergencia.

Ambos episodios reflejan las múltiples formas en que la ciudadanía respondió a la tragedia, desde el reparto de un tinto caliente al amanecer hasta la oferta de un abrazo reparador, demostrando que la solidaridad trasciende las necesidades materiales para atender también las heridas emocionales de una comunidad golpeada por la adversidad.

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