El vicepresidente segundo del Senado, Alejandro Ocampo, solicitó este miércoles 21 de octubre la renuncia del ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, por la caída del Presupuesto General de la Nación para 2027, un proyecto de $634,9 billones que naufragó debido a vicios de procedimiento en su trámite legislativo durante la madrugada del martes. Ocampo responsabilizó al jefe de la cartera económica por la falta de certeza jurídica en el texto final aprobado, que generó diferencias insalvables entre lo votado en Senado y Cámara de Representantes.
Según explicó el senador en declaraciones a través de redes sociales, el artículo 65 del proyecto fue aprobado en la plenaria del Senado sin modificaciones, según certificó la Secretaría General de esa corporación. Sin embargo, en la Cámara de Representantes se habría incluido una modificación sobre ese mismo artículo, lo que generó una discordancia entre los dos textos que debió resolverse mediante una convocatoria a conciliación antes de enviar el proyecto a sanción presidencial. Esa conciliación nunca ocurrió. “El ministro de Hacienda es el responsable político del presupuesto. Si en la ley que define cada peso del país no hay certeza ni siquiera sobre lo que se aprobó, el ministro no puede seguir en el cargo”, afirmó Ocampo.
Un trámite de madrugada y versiones cruzadas
La controversia se originó durante una maratónica sesión que duró más de 19 horas y culminó a las 3:43 de la madrugada del martes 20 de octubre, cuando se aprobó en último debate el Presupuesto General de la Nación para 2027. El representante a la Cámara John Édgar Pérez, de Cambio Radical, relató que en medio de la dinámica simultánea entre las dos cámaras para avanzar con el articulado, él recibió un paquete de proposiciones avaladas que incluía una modificación al artículo 65. “Ahí estuvo todo el tiempo sentado el ministro con sus técnicos y de manera reiterada preguntamos cuáles eran las proposiciones avaladas y a mí me entregan un paquete que tiene la firma del ministro y dice: aval”, señaló Pérez.
El senador Ocampo criticó que el Gobierno impulsó la iniciativa cerca del límite legal del 20 de octubre, sin el estudio suficiente de las proposiciones y con votaciones en bloque. “Colombia necesita un Ministerio de Hacienda con solvencia técnica y respeto por el Congreso, no uno que imponga textos de madrugada”, agregó. Ante la incertidumbre, Ocampo solicitó formalmente a las secretarías generales de Senado y Cámara revisar el expediente legislativo, las proposiciones radicadas, las actas de sesiones y los textos sometidos a votación para determinar responsabilidades. El futuro del presupuesto y la permanencia del ministro Gómez Martínez quedan ahora en manos del Congreso y del Ejecutivo.










