El colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, fue asesinado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo migratorio en la ciudad de Biddeford, estado de Maine, Estados Unidos, el lunes 13 de julio de 2026. La versión oficial del ICE sostiene que Durán intentó huir usando su vehículo como arma, pero videos de cámaras de seguridad y grabaciones de residentes contradicen esa narrativa: muestran que el automóvil se desplazaba lentamente y que un agente intentaba abrir la puerta del conductor segundos antes de que se produjeran los disparos. El senador Angus King, que ha seguido de cerca la investigación, confirmó que inicialmente recibió información incorrecta y luego estableció que Durán no era el objetivo del operativo, pues el ICE buscaba a un migrante con orden definitiva de deportación.
La comunidad migrante en Biddeford ha expresado temor de hablar en público por miedo a represalias de las autoridades migratorias, según reportes de la prensa local. Algunos residentes consideran incluso trasladarse a otros lugares ante el clima de inseguridad que ha generado el caso. La Policía de Maine, el Departamento de Seguridad Pública y el FBI participan en la investigación para esclarecer los hechos y determinar si el agente actuó de manera desproporcionada.
Recaudación récord para repatriar el cuerpo
La familia de Durán lanzó una campaña de recaudación para cubrir gastos legales, funerarios y la repatriación del cuerpo a Bucaramanga, Santander, donde creció en el barrio La Victoria. La respuesta fue inmediata: en pocas horas se superaron los 100 mil dólares y al corte del miércoles 15 de julio, a las 10:48 de la mañana, la cifra rozaba los 360 mil dólares, con cerca de 1.800 donaciones. Durán había migrado a Estados Unidos hace tres años junto con su pareja y su hija recién nacida; trabajaba en varios oficios, incluyendo domicilios con aplicaciones como Uber Eats, y sostenía dos empleos para mantener a su familia. Su hija, según quienes lo conocían, era su orgullo y alegría.
El perfil de una víctima que no era el objetivo
Joan Sebastián Durán Guerrero se graduó de bachiller en Bucaramanga y prestó servicio militar en el Batallón Guardia Presidencial durante el gobierno de Iván Duque. Su vecina en Bucaramanga, Nayibe Ayala, lo describió en declaraciones al diario Vanguardia como una persona “responsable, humilde y entregada a los suyos”. En Estados Unidos, su amiga Isabel Paredes afirmó al portal Maine Public que “tener a su esposa aquí con él le daba tranquilidad, le ayudaba a seguir esforzándose y a mostrar el respeto que siempre tuvo”.
“Su hija era su orgullo y alegría”
Isabel Paredes, amiga de la familia en Maine
En Bucaramanga, una velatón organizada el martes 14 de julio reunió a familiares, amigos y vecinos que encendieron velas blancas y exigieron justicia por el homicidio de quien consideraban un joven trabajador y dedicado a los suyos. Mientras tanto, la comunidad migrante en Biddeford permanece en vilo, temerosa de que un error de identificación o un exceso de fuerza por parte de las autoridades migratorias pueda repetirse, y espera que la investigación arroje luz sobre lo ocurrido aquella mañana de julio en Maine.












