Viuda de Uribe Turbay afirma que le negaron refuerzo de seguridad antes del magnicidio

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María Claudia Tarazona, viuda del senador Miguel Uribe Turbay, asesinado el pasado 11 de agosto en Bogotá, reveló que el congresista expresó en repetidas ocasiones su temor por su seguridad y que todas sus solicitudes para reforzar el esquema de protección fueron rechazadas semanas antes del magnicidio. En una entrevista concedida a La FM, Tarazona narró una conversación privada que sostuvo con su esposo aproximadamente quince días antes del crimen, en la que ella manifestó su preocupación por la seguridad de él y la respuesta del senador fue contundente: «Nada. Me han negado todo lo que he pedido. Me toca esperar a ser el candidato del Centro Democrático para que me refuercen la seguridad». Esa negativa, según la viuda, se produjo pese a que el senador mantenía una fuerte confrontación política contra el presidente Gustavo Petro, las disidencias de las Farc, la Segunda Marquetalia y narcotraficantes, aunque no existía una amenaza concreta identificada.

La preocupación por el esquema de protección se había intensificado en el hogar de los Uribe Turbay, al punto de que la pareja solo contaba con dos escoltas durante las noches cuando salían a cenar, mientras que el resto del personal de seguridad se asignaba en turnos durante la mañana. Tarazona recordó que hubo «un par de momentos» en los que pensó que podían matar a su esposo. Uno de esos episodios ocurrió tras la caída de una reforma importante en el Congreso, cuando el senador llamó exaltado a su esposa y le envió un video grabado por él mismo. «Yo ahí dije: ‘Pucha, van a matar a Miguel'», confesó la viuda, quien aseguró que su marido «no paraba» en su labor de denuncia cotidiana. «Miguel no paraba. Ese era su trabajo todos los días», afirmó.

Las advertencias ignoradas

En la misma entrevista, Tarazona relató cómo semanas antes del magnicidio le preguntó directamente a su esposo sobre el estado de su seguridad. «Estoy muy preocupada por el tema de seguridad. ¿Qué ha pasado? ¿Qué va a pasar? ¿Qué sabes?», le cuestionó, y la respuesta del senador fue la negativa a sus peticiones de refuerzo. La viuda subrayó que el miedo de Uribe Turbay no provenía de una amenaza específica, sino del clima de confrontación que él mismo generaba al enfrentar al Gobierno nacional y a grupos ilegales. «Miguel no paraba. Ese era su trabajo todos los días», reiteró, describiendo la constancia del senador en su lucha política. El magnicidio se consumó el 11 de agosto en Bogotá, luego de dos meses de intensa actividad política del congresista, quien condicionaba el refuerzo de su seguridad a su proclamación como candidato del Centro Democrático.

«Nada. Me han negado todo lo que he pedido. Me toca esperar a ser el candidato del Centro Democrático para que me refuercen la seguridad»

María Claudia Tarazona, citando a su esposo, el senador Miguel Uribe Turbay

Las declaraciones de la viuda ponen de nuevo sobre la mesa las fallas en los esquemas de protección para figuras políticas que enfrentan a actores armados y al mismo Gobierno. La ausencia de una amenaza concreta, dijo Tarazona, no disminuyó el riesgo, y ella misma aseguró que en varias ocasiones sintió que podían matar a Uribe Turbay. «Yo ahí dije: ‘Pucha, van a matar a Miguel'», recordó sobre el momento en que recibió el video del senador tras la derrota legislativa. La investigación del magnicidio sigue su curso, mientras el país espera respuestas sobre por qué se negaron las solicitudes de protección que, según la viuda, podrían haber evitado la tragedia.

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