Las disidencias del frente Carlos Alirio Buitrago Páez, lideradas por alias Iván Mordisco, han intensificado sus amenazas contra las comunidades indígenas Nukak y la población civil en las veredas La Lindosa, en El Retorno, y San Francisco, en San José del Guaviare, obligándolas a bloquear la vía Nacional entre Meta y Guaviare desde inicios de diciembre. El objetivo principal es exigir el retiro inmediato de la base militar del Ejército Nacional ubicada en el Cerro Macusito, una zona estratégica para el narcotráfico y el tráfico de armamento, bajo el alegato de que su presencia pone en riesgo la espiritualidad indígena.
Las presiones se han materializado mediante patrullas en motocicletas, visitas intimidatorias a fincas, disparos contra viviendas y la difusión de audios por parte de líderes sociales que transmiten órdenes directas de los comandantes disidentes. Inicialmente, se exigía la participación de una persona por familia, pero ahora demandan entre tres y cuatro personas por finca, lo que ha llevado a que alrededor de 400 miembros de la comunidad Nukak permanezcan en la vía, cerrándola por completo y resistiendo cualquier intento de desbloqueo por parte del Grupo de Operaciones Especiales (GOES). Autoridades han identificado a los amenazantes y registrado estos incidentes, confirmando la injerencia armada pese a que los bloqueos iniciaron como una protesta genuina de indígenas y civiles contra el Gobierno nacional por demandas legítimas de retiro del Ejército, cuya base se encuentra alejada de los campamentos Nukak.
Audios revelan la coerción armada
En un contexto de escalada, las disidencias han ordenado el cierre total de la vía y la resistencia armada contra las fuerzas del orden, tras un intento fallido previo de provocar una asonada general contra la fuerza pública. Insisten en que los manifestantes afirmen públicamente que la presencia militar afecta la espiritualidad indígena, manipulando así las demandas originarias de las comunidades. Informes oficiales destacan la presencia recurrente de estos grupos en los bloqueos, dirigiendo las acciones y elevando la tensión en la región.
«Buenas noches, comunidad de la vereda San Francisco. La situación se ha puesto más pesada, esto se va a extender, acá mandan a solicitar más personal. Se necesita que salga más gente, yo no me voy a poner a nombrar, la situación se salió de las manos. El que no venga, uno por finca, que se atengan a las consecuencias.»
Audio de líder social, transmitiendo mensaje de comandantes de disidencias
«Este tema no me compete a mí, pero como yo estoy en el paro, para aclararles, acá estaban dando paso vehicular cada dos horas. La orden es que si o si toca cerrar la vía. Lo más probable es que vamos a entrar en enfrentamientos con los del Goes, la orden es que no nos podemos dejar sacar. Deben venir más personal de cada vereda. Lo que se espera es que mínimo una persona por casa y el resto también a apoyar el paro. Uno solo está acá escuchando, es una orden directa de ya sabemos de quienes, los que no se quieran meter en problemas más adelante, puede que tomen represalias contra las personas que no vengan. El señor fue claro y dice que esa es la orden.»
Audio de residente local
Esta situación pone en jaque la seguridad de las comunidades indígenas y civiles, evidenciando cómo las disidencias buscan instrumentalizar protestas legítimas para avanzar sus agendas criminales en una zona de alto valor estratégico. Las autoridades continúan monitoreando el desarrollo, con el riesgo latente de enfrentamientos que podrían agravar la crisis humanitaria en Guaviare.












