Vecinos matan a golpes a hombre que atacó a machete a sus padres en Bucaramanga

Compartir en redes sociales

En la noche del domingo 25 de enero de 2026, un trágico episodio de violencia intrafamiliar sacudió el asentamiento Bendición de Dios, en el norte de Bucaramanga. José David García Antequera, un hombre de 35 años con historial de agresiones previas, atacó a machete a sus padres, Luisa Antequera Llanes de 63 años y Miguel Ángel García Castro de 86 años, desatando una represalia inmediata de los vecinos que lo sacaron de la casa, lo amarraron y lo golpearon hasta la muerte con objetos contundentes.

La madre sufrió tres heridas abiertas, incluyendo una grave en la cabeza con hundimiento óseo, por lo que fue remitida al Hospital Universitario de Santander, mientras que el padre presenta lesiones en la cabeza, cuello y brazo, y permanece bajo observación médica. García Antequera, quien padecía esquizofrenia y acumulaba dos anotaciones judiciales por violencia intrafamiliar y porte de estupefacientes, además de denuncias previas ante la Fiscalía por agresiones a sus padres, fue hallado con vida por las autoridades y trasladado al Hospital Local del Norte, donde finalmente falleció.

Autoridades rechazan la justicia por mano propia

El brigadier general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, confirmó los detalles del suceso y enfatizó la gravedad de ambos actos. En el barrio, los habitantes actuaron en represalia inmediata tras el ataque, lo que derivó en la captura de un vecino sin antecedentes penales, aunque los propios residentes han pedido su liberación alegando la participación de múltiples personas en la golpiza. La Policía y el CTI adelantan una inspección técnica al lugar bajo la hipótesis de intolerancia social.

“Los habitantes del barrio lo sacaron de la residencia, lo amarraron, lo golpearon y le quitaron la vida”

Brigadier general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga

“Totalmente reprochable tanto la primera agresión como la toma de justicia por mano propia en el barrio”

Brigadier general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga

Este caso resalta la necesidad de intervenciones tempranas en entornos de violencia familiar, especialmente cuando hay antecedentes psiquiátricos y judiciales documentados, y pone en evidencia los riesgos de la justicia popular en comunidades vulnerables como el asentamiento Bendición de Dios.

Sigue leyendo