Juan Uribe, un colombiano residente en Estados Unidos, lanzó una desesperada búsqueda de un donante compatible de células madre para su hijo Max, quien sufre una rara enfermedad sanguínea que amenaza con evolucionar hacia el síndrome mielodisplásico o leucemia mieloide aguda. A través de videos en TikTok bajo el usuario @jpu307, que han acumulado más de dos millones de reproducciones, Uribe apela especialmente a las comunidades latinas de Colombia, Brasil, Puerto Rico, Cuba, República Dominicana y otros países, con la esperanza de encontrar un match perfecto en los próximos meses para realizar el trasplante en territorio estadounidense.
La urgencia del caso radica en la baja representación de minorías latinas en los registros internacionales de donantes, lo que reduce drásticamente las probabilidades de compatibilidad: cerca del 80 por ciento para personas blancas, 50 por ciento para latinos y solo 30 por ciento para negros, con una chance individual inferior al uno por ciento. Uribe enfatiza que los donantes ideales tienen entre 18 y 35 años, y el proceso es sencillo: basta con registrarse en internet proporcionando un correo electrónico o número de celular para recibir un kit gratuito de hisopado de mejilla por correo, seguido de exámenes previos que garantizan la ausencia de patologías y una donación mediante extracción de sangre de un brazo, filtrado de las células madre y devolución por el otro, todo de manera segura, confidencial y accesible.
La brecha en los registros y el llamado solidario
Esta brecha crítica en los bancos de donantes latinos pone en riesgo la vida de Max y de miles de pacientes similares, por lo que Uribe no escatima esfuerzos para sensibilizar sobre la importancia de unirse al registro, asegurando que incluso si no son compatibles con su hijo, podrían salvar la vida de otra persona. Como padre, su motivación es clara: hacer todo lo posible para asegurar la supervivencia de Max y minimizar complicaciones en el tratamiento que requiere un donante perfecto.
“Si no terminan siendo compatibles con mi hijo, probablemente lo serán con alguien más y le salvarán la vida. Esta es una de las maneras más fáciles de tener un impacto real en el mundo y salvar vidas”
Juan Uribe, padre de Max
“Sé que hoy hay mucha sensibilidad frente a compartir datos personales, pero quiero asegurarles que esto es seguro y confidencial, y que no se están poniendo en riesgo”
Juan Uribe, padre de Max
La campaña de Uribe no solo busca un milagro para su familia, sino que resalta una necesidad global de mayor diversidad en los registros de donantes, invitando a la comunidad latina a actuar con prontitud ante esta oportunidad de impacto vital en un proceso médico que prioriza la privacidad y la seguridad de todos los involucrados.











