La Arquidiócesis de Bogotá confirmó haber recibido en 2021 una denuncia formal por presunto acoso sexual contra el cardenal Pedro Rubiano Sáenz, quien fue arzobispo de la capital colombiana entre 1994 y 2010 y primado de Colombia, pero decidió no abrir un proceso canónico debido a que el prelado carecía de facultades mentales para ejercer su defensa. La información fue revelada en una respuesta oficial firmada por monseñor Alejandro Díaz García, director de la Oficina para el Buen Trato de la Arquidiócesis, enviada al medio El País América. El denunciante, identificado como Andrés, presentó el caso ante esta oficina, que forma parte del mecanismo eclesiástico para atender denuncias de abusos y conductas inapropiadas.
El testimonio de Andrés forma parte de un amplio informe periodístico de El País sobre abusos sexuales en la Iglesia, que recopila 21 relatos contra 24 clérigos y laicos en ocho países, incluyendo ocho testimonios en Colombia contra 13 sacerdotes y religiosos. Esta denuncia inicial había sido intentada en el año 2000 directamente ante el Vaticano, sin obtener respuesta, y fue reactivada en 2021 a través de la Oficina para el Buen Trato. Aunque la Iglesia aplicó su protocolo ofreciendo acompañamiento a la víctima y presentando una denuncia ante la Fiscalía en mayo de ese año, no avanzó por la vía canónica, involucrando al Tribunal Eclesiástico local y a la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano. Andrés también había contactado al nuncio apostólico, periodistas y otros denunciantes, sin lograr resultados concretos en ese momento.
El contexto de los abusos en la Iglesia latinoamericana
Este caso se enmarca en los informes entregados por El País a la Santa Sede, que previamente habían documentado cinco casos en España con 841 testimonios de abusos. En Colombia, el informe destaca la magnitud del problema con los ocho relatos mencionados. Pedro Rubiano Sáenz, elevado a cardenal en 2001, presidió la Conferencia Episcopal Colombiana en dos periodos y participó en el cónclave papal de 2005 que eligió a Benedicto XVI. El prelado falleció en 2024, lo que añade un cierre temporal a cualquier posibilidad de investigación interna.
“carecía de facultades mentales”
Arquidiócesis de Bogotá, vía monseñor Alejandro Díaz García, director Oficina para el Buen Trato
La decisión de la Arquidiócesis subraya los desafíos en la aplicación de protocolos eclesiásticos frente a denuncias históricas, especialmente cuando involucran figuras de alto perfil como Rubiano Sáenz, y resalta el rol de la Oficina para el Buen Trato en la recepción y manejo inicial de estos casos sensibles en Bogotá.












