El presidente de Colombia, Gustavo Petro, respondió con dureza al registrador nacional Hernán Penagos durante el reciente Foro de Garantías Electorales organizado por la Contraloría General de la República, al insistir en que el software utilizado para las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026 es el mismo que en 2014, cuando una sentencia judicial del Consejo de Estado probó fraude electoral en más de 1.400 mesas y ordenó su reemplazo por un sistema estatal propio. Esta crítica, respaldada por el Pacto Histórico a través de un comunicado y publicaciones en la cuenta de X del mandatario y su abogado Alejandro Carranza, surge por la falta de una auditoría real e independiente, ya que el proceso reciente se realizó en condiciones controladas sin acceso a celulares, equipos propios, internet ni herramientas independientes.
El enfrentamiento se intensificó ante la persistencia del software adquirido por el antecesor de Penagos, pese a la sentencia de 2018 que anuló parcialmente los resultados del Senado para el período 2014-2018 y reasignó tres curules por el sabotaje detectado. Petro, quien fue elegido presidente en 2022 con el mismo sistema pese a las vulnerabilidades documentadas, cuestionó directamente la respuesta de Penagos, quien afirmó que el código fuente está disponible para auditores de los partidos políticos y desmintió cualquier opacidad en el proceso electoral que se usará también para las legislativas del 8 de marzo de 2026.
Declaraciones que avivan la polémica
En su intervención, el presidente Petro declaró textualmente: “No solo es el mismo software del año 2022, sino del 2014 dónde la justicia en sentencia encontró el fraude y ordenó cambiarlo por uno estatal”. Por su parte, Penagos replicó: “En Colombia, a diferencia de muchas naciones, la desinformación genera muerte. Y qué pena decirlo, pero es así (…). Yo hago todo lo que haya que hacer, pero que se diga que por no entregar un código fuente no hay claridad del proceso electoral es falso. En este momento está el código fuente a disposición para los auditores de los partidos». Finalmente, Alejandro Carranza, abogado representante de Petro, contraatacó: “El argumento que usted invoca, ‘se eligió usted con este software, así que cállese’, no refuta nada. Confiesa que ocho años después del fallo, el sistema sigue siendo el mismo. Lo que usted presenta como prueba de éxito es la confesión de que el sistema no ha cambiado».
Esta disputa pone en el centro del debate público la integridad de los comicios venideros, recordando que el fallo del Consejo de Estado de 2018 no solo validó irregularidades graves en 2014, sino que exigió un cambio radical en el software para evitar manipulaciones futuras, una orden que hasta ahora permanece incumplida según el Pacto Histórico.











