El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) activó una alerta roja por golpe de calor en el Caribe colombiano, tras detectar en las últimas 24 horas temperaturas sin precedentes que superan registros históricos en regiones como Bolívar, Cesar, San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Municipios como El Guamo en Bolívar y Valledupar en Cesar registraron máximas extremas de 38,4 grados Celsius y 38 grados Celsius respectivamente, mientras que en San Andrés se alcanzó el 5 de mayo los 33,4 grados Celsius, superando el récord de 1998, con un récord mensual de 33,7 grados y hasta 38 grados en algunos sectores según monitoreo comunitario. El meteorólogo de turno del Ideam, William Reaña, destacó la persistencia de estas temperaturas elevadas junto a una baja nubosidad, lo que genera una sensación térmica aún más elevada durante este fin de semana del Día de la Madre.
Esta ola de calor, definida como temperaturas máximas persistentes durante tres a cinco días consecutivos, representa un riesgo significativo para niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, agravado por factores como la humedad, el tiempo de exposición al sol y la acumulación de calor en el suelo. En Providencia se han reportado temperaturas entre 34 y 36,5 grados Celsius, lo que llevó también a una alerta naranja en San Andrés.
Riesgos para la salud y alertas adicionales
Entre los síntomas más comunes del golpe de calor se encuentran mareos, dolor de cabeza, sudoración excesiva, piel enrojecida, fatiga, náuseas, deshidratación y desmayos, por lo que las autoridades recomiendan aumentar la hidratación e evitar la exposición directa al sol. Además, el Ideam emitió alertas por posibles incendios forestales en departamentos como Atlántico, La Guajira, Magdalena, Norte de Santander, Tolima, Vichada y Huila, en medio de estas condiciones climáticas extremas que podrían extenderse en los próximos días.
La situación subraya la necesidad de medidas preventivas en la región caribeña, donde las temperaturas récord no solo afectan la salud humana, sino también la estabilidad ambiental y la cotidianidad de las comunidades locales.











