En un hecho que ha consternado al departamento del Tolima, la pequeña Mía Cataleya, de apenas seis meses de edad, falleció el miércoles 27 de mayo de 2026 en una clínica de Ibagué, luego de ser víctima de un presunto abuso sexual y violentas agresiones físicas ocurridas en el municipio de El Espinal. El deceso fue reportado a las 12:00 del mediodía, y desde entonces las autoridades locales han puesto en marcha una investigación para dar con el paradero del responsable, por quien ya se ofrece una recompensa de diez millones de pesos.
El alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez, calificó el crimen como un “acto atroz” y no dudó en señalar que quien lo perpetró es un “monstruo”. En sus declaraciones a los medios, el mandatario local hizo un enfático llamado a la Fiscalía General de la Nación, a la Dirección General de la Policía y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para que desplieguen todas las capacidades investigativas necesarias. “Estoy haciendo un llamado a la señora fiscal, al Bienestar Familiar y a la Policía para dar con la captura del responsable del asesinato de esta menor de seis meses de nacida”, expresó Gutiérrez, visiblemente afectado por la gravedad del caso.
Recompensa y líneas de investigación
Frente a la conmoción que ha generado el caso, la Alcaldía de El Espinal decidió ofrecer una recompensa de diez millones de pesos a quien suministre información que conduzca a la captura de la persona o personas responsables. “Me sigo sosteniendo como alcalde de la ciudad de El Espinal; ofrecemos $10 millones de recompensa hoy, no solamente por una persona que accedió presuntamente carnalmente a esta menor de edad, sino a esta niña que fallece producto, diría yo, de lo que sucedió el día de ayer”, señaló el burgomaestre, subrayando la urgencia de dar con el culpable. La investigación está a cargo de la Sijín y la Policía Nacional, que en las últimas horas han ampliado las entrevistas con la madre, la abuela y otros familiares de la víctima, con el fin de reconstruir los hechos que derivaron en la muerte de la bebé.
De acuerdo con la información preliminar conocida por las autoridades, la menor presentaba fracturas atribuidas a violencia física y se presume que fue víctima de abuso sexual. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido un informe médico oficial que precise las causas exactas del fallecimiento. El alcalde Gutiérrez indicó que esperará dicho reporte para conocer a cabalidad lo ocurrido, pero advirtió que, según los datos disponibles, el deceso sería consecuencia directa de las agresiones sufridas el día anterior. La notificación del trágico suceso llegó a la Alcaldía a través de la Secretaría de Salud del Tolima y la secretaría local de salud, activando de inmediato los protocolos de respuesta institucional.
“Fue un monstruo el que perpetró este hecho. Estoy haciendo un llamado a la señora fiscal, al Bienestar Familiar y a la Policía para dar con la captura del responsable del asesinato de esta menor de seis meses de nacida”.
Wilson Gutiérrez, alcalde de El Espinal
“Estoy haciéndole un llamado a la Dirección General de la Policía, a la señora fiscal general de la Nación, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, para que tengamos un despliegue operativo importante para dar con la captura del responsable o de los responsables del asesinato”.
Wilson Gutiérrez, alcalde de El Espinal
Mientras las autoridades avanzan en las diligencias, la comunidad de El Espinal se encuentra consternada y exige justicia para Mía Cataleya. El caso ha puesto en el centro del debate la protección de la primera infancia y la necesidad de reforzar las medidas de prevención y castigo frente a delitos tan aberrantes. La recompensa ofrecida por la Alcaldía busca no solo acelerar la captura del responsable, sino también enviar un mensaje contundente de que el municipio no tolerará ningún tipo de violencia contra los niños y las niñas. En medio del dolor y la indignación, la principal expectativa es que la investigación logre esclarecer lo sucedido y que el o los culpables enfrenten todo el peso de la ley.












