La Fiscalía General de la Nación imputó formalmente cargos por maltrato animal agravado a Johan Esteban Velasco Posada, señalado de lanzar desde una ventana de un edificio residencial al perro de raza criolla llamado Tonny, causándole la muerte instantánea. El hecho ocurrió el pasado 18 de marzo de 2026 en una vivienda de la localidad de Kennedy, al suroccidente de Bogotá, y ha generado una fuerte indignación en redes sociales y en organizaciones defensoras de los animales. El procesado, un joven universitario que residía como arrendatario en el inmueble, no aceptó los cargos formulados durante las audiencias preliminares.
Según la investigación adelantada por el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma), el hombre lanzó a Tonny desde una ventana ubicada en un piso elevado del edificio donde habitaba. El perro, de aproximadamente tres años de edad, falleció en el acto. El dueño del animal, quien también era el propietario de la vivienda, había manifestado a medios como la revista Semana que consideraba solicitarle a Velasco Posada que desocupara la habitación debido a lo que calificó como «actitudes inusuales», una decisión que, según testigos, no se tomó a tiempo y pudo haber evitado la tragedia.
Indignación y llamado a justicia
El caso ha reavivado el debate sobre la severidad de las sanciones contra el maltrato animal en Colombia. Diversas organizaciones defensoras de los derechos de los animales han exigido a las autoridades una aplicación rigurosa de la normativa vigente, mientras que el Gelma continúa recopilando pruebas y testimonios para fortalecer el proceso judicial. Aunque no se reportan antecedentes problemáticos previos del imputado, el rechazo ciudadano ha sido masivo, y la comunidad espera que el caso siente un precedente en la lucha contra este tipo de delitos.
«Actitudes inusuales»
Dueño del perro, en declaración a la revista Semana
Las autoridades judiciales han reiterado su compromiso de investigar con celeridad los casos de maltrato animal. Mientras tanto, la muerte de Tonny se ha convertido en un símbolo de la urgencia de fortalecer la protección jurídica de los animales en el país, así como de la necesidad de que la sociedad actúe con responsabilidad ante señales de alerta que puedan evitar desenlaces fatales como este.












