Lili Pink: más de 80 solicitudes de salida ponen en riesgo su continuidad

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La Sociedad de Activos Especiales (SAE) enfrenta una crisis sin precedentes en la administración de la cadena de ropa Lili Pink, tras la intervención estatal por un proceso de extinción de dominio relacionado con lavado de activos y contrabando. Según un comunicado oficial del 27 de mayo de 2025, la entidad ha recibido más de 80 solicitudes por parte de centros comerciales y proveedores para terminar los contratos de arrendamiento, lo que amenaza la continuidad operativa de la empresa. El docente Julio César Rivera, del consultorio jurídico de la Universidad Politécnico Grancolombiano, advirtió que «si la tendencia se mantiene, efectivamente podría desaparecer Lili Pink», generando alarma entre los miles de empleados que dependen de la firma.

La intervención estatal, que busca desarticular una presunta red de lavado de activos y contrabando, ha desatado un efecto dominó en el sector comercial. Desde que la SAE asumió el control operativo de Lili Pink, las tiendas solo reciben efectivo, mientras que los arrendadores y proveedores temen verse salpicados por las investigaciones. Rivera explicó que «esto podría estar vinculando indirectamente a todas las personas que arrendaron centros comerciales y locales a Lili Pink. Podrían decir: ‘Este centro comercial contrató con Lili Pink’, y como Lili Pink lavaba dinero, el pago del arriendo podría ser con ese dinero. En ese sentido, se pueden ver salpicados como coautores, cómplices o partícipes del delito de lavado de activos».

Pánico económico y llamado a la calma

El rechazo masivo de los centros comerciales ha puesto en jaque la operación de la cadena, que depende de un flujo constante de ventas para mantenerse a flote. Rivera calificó la situación como un «pánico económico directo» y señaló que el Estado hace lo que puede enviando mensajes de tranquilidad, pero que la incertidumbre persiste. «Esto genera un pánico económico directo. El Estado hace lo que puede, enviando mensajes diciendo que está administrando, que va a estar pendiente, pero esto está afectando a terceros que estaban de buena fe en el lugar», afirmó el experto.

En contraste, el vicepresidente de la SAE, Diego Chávez, buscó transmitir confianza al sector empresarial. «La tranquilidad que le queremos transmitir a los empresarios es que justamente la administración hoy está en cabeza del Estado colombiano», declaró Chávez, reiterando que la entidad trabaja para preservar la operación y los empleos.

Incertidumbre y riesgo de desaparición

No obstante, el panorama sigue siendo incierto. Rivera explicó que en casos similares el Estado tarda en estabilizar empresas vinculadas a delitos, lo que puede ser fatal para Lili Pink, que necesita ventas constantes para sobrevivir. «Si la tendencia se mantiene, efectivamente podría desaparecer Lili Pink», reiteró el docente, subrayando que la incertidumbre se mantendrá hasta que el Estado confirme la regularidad de la nueva administración. Ante esta situación, la SAE hizo un llamado a la «responsabilidad y sensibilidad social» para evitar decisiones que afecten la operación y el empleo de miles de familias colombianas.

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