La Fiscalía General de la Nación activó protocolos de seguridad y desplegó a más de 5.000 servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) en todo el país durante la jornada electoral del domingo 31 de mayo, luego de recibir denuncias ciudadanas sobre presuntos actos de constreñimiento al sufragante por parte de grupos armados ilegales en dos regiones del país. Según informó el director del CTI, José Luis Ramírez Hinestroza, la alerta más grave se registró en la vereda Totarco, del municipio de Coyaima, en el departamento del Tolima, donde una estructura del Ejército de Liberación Nacional (ELN) estaría ejerciendo presión sobre los votantes con un «libro en mano» para favorecer a un candidato específico. Simultáneamente, en el departamento de Nariño, específicamente en los municipios de Policarpa y Taminango, circuló un audio atribuido a disidencias de las Farc en el que se exige la presentación del certificado electoral como requisito para la movilidad dentro del territorio, bajo amenaza de restricciones.
El director del CTI explicó que, tras la apertura de las urnas, los servidores encargados de las labores de verificación conocieron la información ciudadana sobre la presencia de miembros del ELN en la vereda Totarco, donde con un listado en mano estarían orientando el voto de la comunidad mediante intimidación. «Los hechos son objeto de investigación y se hicieron coordinaciones con el Ejército Nacional y la Policía Nacional para garantizar el desarrollo normal de las elecciones», señaló Ramírez Hinestroza, quien agregó que el CTI mantiene el acompañamiento en los 126 puestos de mando unificados dispuestos en todo el país. Las autoridades verifican si el reporte en Tolima corresponde a hechos reales o a una falsa alarma, mientras que en Nariño la situación es más clara debido a la difusión de un audio en el que una voz atribuida a un cabecilla de las disidencias de las Farc advierte: «Hola, mi señor, muy buenos días, ¿cómo me le va? Una cosita, para recordarle a los presidentes y a la comunidad en general para que nos colabore enviando esta información a los comuneros, que para el tema de movilidad dentro del territorio se va a exigir el certificado electoral, sí, como se venía diciendo, y por medio de eso viene el tema de la carnetización también». En el mismo audio, se precisa una excepción: «Lo único que de pronto se puede aceptar es la gente que no es de aquí de Colombia, como la gente venezolana; ellos no están obligados».
Despliegue masivo del CTI para proteger la jornada electoral
La Fiscalía movilizó a más de 5.000 servidores del CTI en 438 municipios del país, cubriendo más de 1.200 puestos de votación, con el objetivo de recolectar pruebas y monitorear el proceso electoral. Este despliegue incluyó grupos de Policía Judicial que estuvieron atentos a cualquier irregularidad. El constreñimiento al sufragante, delito que consiste en presionar o intimidar a un ciudadano para influir en su voto, es una práctica recurrente en zonas rurales donde grupos armados buscan controlar la decisión electoral de las comunidades. En el caso de Nariño, la exigencia del certificado electoral y la carnetización constituyen una estrategia documentada de control territorial, similar a la que han utilizado otras estructuras armadas en el pasado para someter a la población y restringir su libre movilidad.
«Luego de la apertura de las urnas, los servidores encargados de las labores de verificación conocieron una información ciudadana que da cuenta que en la vereda Totarco, en Coyaima, Tolima, una estructura armada del ELN con libro en mano estaría ejerciendo constreñimiento sobre los votantes para favorecer a un candidato en específico»
José Luis Ramírez Hinestroza, director del CTI
Las autoridades mantienen vigilancia en la zona afectada de Tolima para evitar la repetición de los hechos y han establecido canales de denuncia para que los ciudadanos puedan reportar cualquier nueva presión. Mientras tanto, la Fiscalía avanza en la investigación de ambos casos, con el objetivo de identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. La comunidad internacional y organismos de observación electoral han mostrado preocupación por estos episodios, que ponen en evidencia los desafíos que persisten en Colombia para garantizar elecciones libres y en paz, especialmente en regiones históricamente golpeadas por el conflicto armado.












