El voto en blanco se convirtió en el gran protagonista de la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el 31 de mayo en Colombia, al superar en número de sufragios a nueve de los trece candidatos que aspiraban a la Casa de Nariño. Con más de 400.000 votos registrados, esta opción electoral, que representa una manifestación de disentimiento o inconformidad con la oferta política, dejó en evidencia el profundo rechazo de una parte significativa del electorado hacia los aspirantes tradicionales.
Entre los derrotados por el voto en blanco se encuentran figuras como Claudia López, exalcaldesa de Bogotá, y el ciclista Santiago Botero, quienes fueron los únicos de ese grupo en superar la barrera de los 100.000 sufragios. Los otros ocho candidatos –Gustavo Matamoros, Luis Gilberto Murillo, Roy Barreras, Carlos Caicedo, Sondra Macollins, Miguel Uribe Londoño, Mauricio Liscano y la propia López, junto a Botero– obtuvieron menos de la mitad de los votos que alcanzó el voto en blanco, que rondó los 385.000 sufragios según los primeros cómputos oficiales.
Un fenómeno con peso legal y político
El voto en blanco está reconocido en Colombia desde la reforma constitucional de 1990, fue formalizado en la Constitución de 1991 (artículo 258) y reglamentado por la Ley 403 de 1997. Su alta votación en estos comicios no solo refleja un malestar ciudadano, sino que tiene implicaciones legales: si en una elección un candidato no obtiene mayoría absoluta y el voto en blanco es la opción más votada, se debe repetir la elección con nuevos candidatos. En esta ocasión, al no alcanzar ningún aspirante más del 50% de los votos válidos, la contienda se definirá en una segunda vuelta programada para el 21 de junio, con Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda como los dos finalistas. Hasta el momento, ninguno de ellos se había pronunciado públicamente tras la jornada electoral.
El fenómeno también opacó a Paloma Valencia, quien según las encuestas previas era una de las posibles ganadoras, pero quedó relegada con menos del 10% de los sufragios. La exalcaldesa Claudia López, al conocer los resultados, compartió un mensaje en sus redes sociales: “Aquí comienza una nueva historia para Colombia. Yo voy a estar aquí siempre, pase lo que pase, para defenderte, para que nuestra voz cuente. Se les ama. Gracias Colombia”.
“Aquí comienza una nueva historia para Colombia. Yo voy a estar aquí siempre, pase lo que pase, para defenderte, para que nuestra voz cuente. Se les ama. Gracias Colombia”
Claudia López, exalcaldesa de Bogotá y candidata presidencial
La opción del voto en blanco, disponible en todas las tarjetas electorales desde la Ley 403 de 1997, no solo aplica para comicios presidenciales, sino también para legislativos, regionales, municipales, consultas populares y referendos. Su contundente resultado en esta primera vuelta deja abierta la pregunta sobre si la segunda vuelta del 21 de junio logrará canalizar ese descontento o si, por el contrario, el país deberá prepararse para un nuevo escenario electoral con candidatos distintos.












