Una escena inesperada marcó la ceremonia de despedida de la selección Colombia en el aeropuerto El Dorado de Bogotá el pasado 4 de junio de 2025. Antonella Petro Alcocer, la hija menor del presidente Gustavo Petro, de 17 años, se acercó sonriente al capitán del equipo, James Rodríguez, y le pidió: “Si se pueden tomar una foto”. Sin embargo, el futbolista continuó su recorrido saludando a las autoridades sin detenerse, lo que borró la sonrisa del rostro de la adolescente, quedando registrado en videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
El momento ocurrió cuando el presidente Petro entregaba el Pabellón Nacional al equipo dirigido por Néstor Lorenzo, previo a su viaje rumbo al Mundial 2026. Antonella se encontraba junto a su padre en la tarima, observando a los jugadores mientras saludaban a las autoridades presentes. Al ver a James Rodríguez, su ídolo desde la infancia, la joven no dudó en pedirle una foto, pero la reacción del futbolista, que siguió de largo, generó un intenso debate en plataformas digitales, donde muchos usuarios interpretaron el gesto como un desplante hacia una adolescente seguidora del deporte.
Una futbolista en formación
Antonella Petro no es una espectadora ocasional del fútbol: es hincha y practicante activa del deporte. Integra la Escuela de Fútbol Cafam Millonarios y aspira a vestir la camiseta del equipo en categorías superiores, según ha compartido en sus redes sociales, donde suele publicar contenido con la camiseta azul del club bogotano, del que es seguidora desde niña. Además, ha participado en torneos de formación como los organizados por la Juventus Academy en Colombia y ha asistido a partidos de Millonarios en el estadio El Campín, conservando fotografías con figuras como Radamel Falcao García.
El episodio viral tiene un eco particular en la historia personal de la joven, pues desde los seis años guarda un video en el que aparece pidiendo un autógrafo y una foto a James Rodríguez. El desaire del miércoles, aunque no fue confirmado como intencional por ninguna de las partes, reavivó el interés por la relación entre la primera hija del mandatario y el mundo del fútbol, y puso de nuevo en el foco público la exposición mediática que enfrentan los familiares de altos funcionarios en actos oficiales.











