Una mujer fue víctima de un hurto en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, luego de que dos personas que portaban chaquetas institucionales de la Alcaldía la abordaran con una falsa oferta laboral para el programa de “guardianes de la ciclovía”. La denunciante, identificada como Lina María Galvis, relató a través de su cuenta de TikTok (@linamariagalvis0) cómo los delincuentes simularon ser funcionarios del IDRD y ejecutaron un elaborado engaño que le costó su celular, un reloj Garmin y sus audífonos. El caso ha generado una alerta ciudadana sobre una modalidad de hurto que explota la confianza institucional y la necesidad de empleo.
Según el testimonio de Galvis, la interacción con los estafadores duró entre 10 y 15 minutos. Los sujetos la abordaron ofreciéndole un puesto como guardián de la ciclovía y le indicaron que debía realizar una prueba física que consistía en correr dos cuadras y devolverse en bicicleta. “Me abordaron para ofrecerme una oferta laboral”, relató la víctima. Durante el proceso, los falsos reclutadores le pidieron que se quitara todos los objetos metálicos para medirle la frecuencia cardíaca con una banda en el pecho. “En eso, me dicen que cuando me pongan esa banda, pues yo no puedo tener nada metálico en mi cuerpo y yo accedo a quitarme… mi celular, mi reloj, mi reloj Garmin… y mis audífonos”, narró Galvis. Mientras ella realizaba la prueba, uno de los sujetos huyó con sus pertenencias.
Suplantación y engaño elaborado
La víctima detalló que los delincuentes utilizaron chaquetas de la Alcaldía para dar credibilidad a su farsa. En un momento del engaño, uno de ellos fingió una llamada con un supuesto superior y acto seguido sacó su chaqueta de la maleta para ponérsela. La cómplice también se colocó la suya, argumentando que su jefe la había regañado por no tenerla puesta. “Él fingió una llamada en la que estaba hablando con alguien de la empresa y acto seguido sacó su chaqueta de la maleta, se la puso y ella llegó con su chaqueta también puesta diciendo: ‘No, es que mi jefe me regañó por no tenerla puesta’”, relató Galvis. Además, durante el proceso, la mujer le pidió que escribiera en un celular datos personales como talla, color de licra, correo electrónico y tres números de cinco dígitos, que la víctima sospecha podrían ser contraseñas bancarias. “Ellos esperan que uno inconscientemente ponga combinaciones de la contraseña de tu celular, de algún banco, de algún correo, bueno, tus contraseñas en general para poder así acceder, pues a las mismas”, advirtió.
Tras el robo, Galvis acudió a la Policía y a la Fiscalía, pero según su testimonio, las autoridades le indicaron que no podían actuar sin una orden de allanamiento o en flagrancia, a pesar de contar con la ubicación del celular y la existencia de cámaras de seguridad en la zona. “Básicamente, todos me dicen que no pueden hacer absolutamente nada. Hay cámaras, hay todo y la respuesta de todos es la misma: que yo fui muy confiada y que ellos no tienen ninguna forma de rastrear o de hacer nada”, denunció la víctima. La situación ha generado indignación en redes sociales, donde usuarios han expresado su solidaridad y también han compartido experiencias similares. “No amiga pero usted tiene huevo… Se le nota lo precavida”, comentó una usuaria, mientras otra señaló: “También me pasó lastimosamente en un momento donde están desesperada por conseguir un trabajo”.
“Me abordaron para ofrecerme una oferta laboral”
Lina María Galvis, víctima
Contexto y recomendaciones
Un usuario que aseguró haber sido guardián de ciclovía aclaró que los procesos de reclutamiento legítimos del IDRD se realizan exclusivamente a través de su página web oficial y nunca en la calle. “Yo fui guardián de vida hace unos años y uno se postula era por la página del Idrd y los procesos se hacen en el instituto, nunca por la calle”, afirmó. Además, se ha señalado que es posible adquirir prendas institucionales en mercados informales, lo que facilita la suplantación de funcionarios. Las autoridades de Bogotá han intensificado los controles de IMEI y los operativos en establecimientos de venta de equipos móviles para combatir el hurto de celulares. Según datos del SIEDCO, entre el 1 de enero y el 9 de mayo de 2026, el hurto a personas en la capital se redujo un 15,1 % en comparación con el mismo periodo de 2025, mientras que el robo de celulares disminuyó un 8,2 %. Sin embargo, casos como el de Lina María Galvis evidencian la persistencia de modalidades delictivas que se aprovechan de la confianza y la necesidad de los ciudadanos.












