Caldas en jaque forestal: seis municipios en alerta roja por incendios pese a pronóstico de tormentas

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El más reciente informe del SIMAC y la Universidad Nacional expone un preocupante panorama de riesgo en las regiones Norte, Oriente y Magdalena Caldense, agudizado por déficits drásticos de lluvias y temperaturas que rozan los 40°C.

Imagen elaborada con IA

A pesar de que las proyecciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) apuntan a una semana marcada por lloviznas y tormentas eléctricas en el departamento de Caldas, las autoridades ambientales y los comités de gestión del riesgo mantienen las alarmas encendidas. El mapa de vulnerabilidad de la cobertura vegetal reporta una crítica realidad: seis municipios se encuentran en alerta roja y otros seis en alerta naranja ante la alta probabilidad de incendios forestales.

De acuerdo con el Boletín Climatológico Semanal emitido por el Sistema Integrado de Monitoreo Ambiental de Caldas (SIMAC), liderado por la Universidad Nacional de Colombia Sede Manizales, las localidades bajo máxima amenaza (alerta roja) son La Dorada, Norcasia, Pensilvania, Salamina, Samaná y Victoria. El riesgo se extiende en nivel naranja hacia poblaciones como Filadelfia, La Merced, Manzanares, Marquetalia, Marulanda y Pácora, configurando un escenario de extrema precaución para más del 40% del territorio caldense.

La severidad de las alertas en la franja oriental y norteña del departamento se explica por el drástico déficit hídrico acumulado durante la última semana de junio. Mientras subregiones como el Bajo Occidente contaron con amortiguación de lluvias, el Magdalena Caldense registró un acumulado semanal ínfimo de apenas 0.8 mm de agua, situación aún más crítica en el Norte de Caldas, donde el acumulado escasamente alcanzó los 0.6 mm.

Este panorama de sequía superficial se complementa con extremos térmicos alarmantes detectados por la red de estaciones del SIMAC. La estación de Río Pozo reportó la temperatura máxima más sofocante del departamento con 39.2 °C, seguida de cerca por Supía con 37.6 °C y La Dorada con 36.9 °C. Estos picos de calor aceleran de forma dramática la pérdida de humedad de la capa vegetal, transformándola en combustible propicio para la propagación del fuego ante cualquier chispa o descuido humano.

Fuente: SIMAC Diseño: IA

Paradójicamente, el panorama meteorológico para los próximos días plantea una dualidad compleja: se estiman anomalías de temperaturas máximas positivas en la región Andina, pero acompañadas de tormentas eléctricas intermitentes. Este tipo de fenómenos meteorológicos, lejos de mitigar el riesgo, puede incrementarlo debido a la posibilidad de descargas eléctricas atmosféricas (rayos) sobre terrenos secos, una de las causas naturales más comunes en el inicio de incendios forestales continentales.

El equipo técnico del SIMAC, integrado por los investigadores Jeannette Zambrano Nájera, Fernando Mejía Fernández y Lorena Giraldo Gómez, enfatizó en el reporte la necesidad de un monitoreo constante, especialmente en las subregiones periféricas donde actualmente se busca robustecer la densidad de la red de estaciones mediante los planes POMCAS, reduciendo así los márgenes de incertidumbre en la gestión preventiva de emergencias ambientales.

sos/

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