Los máximos líderes de la organización criminal Los Pepes, Digno José Palomino y Aldair Montealegre, anunciaron su intención de someterse a la justicia tras el ultimátum del presidente electo Abelardo De La Espriella, quien asumirá el 7 de agosto de 2026. La decisión fue revelada por el propio mandatario electo el domingo 5 de julio, en un mensaje en el que advirtió que otros criminales tienen menos de un mes para tomar la misma determinación. De La Espriella instruirá a su futuro ministro de Defensa para coordinar el procedimiento judicial y formalizar la captura, proceso que contará con un equipo fiscal y policial especializado.
Palomino, fundador y máximo jefe de Los Pepes, se encuentra recluido en la cárcel de Picaleña, en Ibagué, tras ser capturado en diciembre de 2019 en Venezuela mediante una operación conjunta de Interpol y la policía científica local. Por su cabeza, Colombia ofrecía hasta 50 millones de pesos colombianos. Según informes judiciales, ordenó 17 homicidios en 11 eventos ocurridos entre julio de 2022 y julio de 2023. Montealegre, segundo al mando y brazo operativo de la banda, enfrenta investigaciones por homicidios selectivos, extorsiones y microtráfico en Barranquilla y municipios aledaños como Soledad y Malambo, donde la organización tiene su centro de operaciones.
El presidente electo advirtió que el sometimiento abre una ventana para la pacificación de Barranquilla y el Atlántico, región donde Los Pepes surgieron como una escisión de otras bandas criminales de la costa Caribe. La organización se consolidó en el microtráfico, la extorsión y los asesinatos por encargo, aprovechando el vacío de poder dejado por la fragmentación de otros grupos. Palomino inició su carrera delictiva en el barrio Barlovento de Barranquilla con hurtos y venta de estupefacientes, y luego disputó territorio contra Los Costeños, liderados por alias Castor. Para lavar activos, utilizaba eventos locales como bailes de picó y una gallera en Barlovento, que fue intervenida por las autoridades en julio pasado.
Procedimiento judicial y contexto carcelario
La Fiscalía investiga a Palomino por concierto para delinquir y otros delitos agravados. Actualmente está recluido en Picaleña tras ser trasladado desde la cárcel de La Dorada por riesgos carcelarios. En el momento de su captura en Venezuela, intentó evadir a las autoridades con documentación falsa. Montealegre, por su parte, es señalado como responsable de homicidios selectivos en la región metropolitana de Barranquilla. El proceso de sometimiento será coordinado por el futuro ministro de Defensa, con el apoyo de un equipo especializado de fiscales y policías, según lo anunciado por De La Espriella.
«De lo contrario, lo van a lamentar»
Abelardo De La Espriella, presidente electo
El ultimátum presidencial ha generado reacciones en distintos sectores políticos y sociales, que ven en la decisión de Palomino y Montealegre un primer paso hacia la desarticulación de una de las estructuras criminales más violentas del Caribe colombiano. La pacificación de Barranquilla y el Atlántico, según el presidente electo, depende de que otros cabecillas sigan el mismo camino en el plazo máximo de un mes.












