La Fiscalía General de la Nación llevará a juicio a la fiscal Margarita María Rueda, quien estuvo adscrita a la Unidad de Delitos Sexuales de la seccional Bogotá, por el presunto archivo irregular de decenas de expedientes de abuso sexual infantil, incluyendo casos de violencia sexual, acceso carnal y acoso sexual, ocurridos entre 2018 y 2020. Según la investigación, la funcionaria habría utilizado de manera sistemática tres causales —atipicidad de la conducta, imposibilidad de encontrar a la víctima e inexistencia del hecho— para cerrar los casos sin realizar las verificaciones mínimas, como emitir órdenes a la Policía Judicial para la localización de las víctimas. La propia Fiscalía, tras revisar las denuncias, concluyó que estas decisiones eran cuestionables y podrían enmarcarse en una presunta «estrategia criminal» para descongestionar los despachos, reducir la carga laboral y presentar falsos resultados.
La acusación detalla que, en los 24 casos atribuidos a Rueda dentro del proceso, jamás se ordenaron diligencias básicas de búsqueda. «Nunca emitió una sola orden a Policía Judicial tendiente a la localización de la víctima o de su madre», señaló la Fiscalía al sustentar los cargos. «Tan solo se limitó a ordenar el archivo de las diligencias». La gravedad del asunto se refleja en cifras adicionales: un colectivo de mujeres denunció que medio centenar de investigaciones fueron archivadas con ese propósito, mientras que otra denuncia, presentada por la Fundación Blanca Inés Durán, reveló que de 41 casos remitidos por acoso y abuso sexual contra menores de edad —integrantes de ligas deportivas, con hechos ocurridos entre 2021 y 2023— la Fiscalía solo tenía 27 expedientes y apenas 8 seguían activos.
Casos que ilustran el patrón
El expediente judicial contiene varios ejemplos que evidencian la presunta conducta irregular. En uno de ellos, Rueda habría calificado tocamientos en partes íntimas como actos de «protección y bienestar del indiciado». En otro, el caso involucraba a un menor de 14 años con elementos de prueba sobre posibles tocamientos libidinosos agravados por el parentesco con el padre biológico, pero la fiscal igualmente resolvió archivar. En una denuncia por acceso carnal, se citó como justificación que la víctima «se puso en esa condición» al beber alcohol, argumento utilizado para desestimar la denuncia por inexistencia del hecho.
«La víctima se contradijo y su padre la tildó de mentirosa»
Acusación de la Fiscalía General, citando la justificación de Rueda para archivar un caso pese a que el expediente contenía elementos probatorios sobre un acto sexual
Este caso se suma a las crecientes críticas sobre la impunidad en delitos sexuales contra menores en Colombia y pone en evidencia presuntas fallas al interior de la Fiscalía, donde la propia entidad reconoció que las decisiones de archivo eran cuestionables. Con el inicio del juicio, se espera que se esclarezca la responsabilidad de la fiscal Rueda y se envíe un mensaje contundente contra quienes, desde su posición, habrían obstaculizado el acceso a la justicia de las víctimas más vulnerables.











