Las casas de cambio en Colombia vendieron el dólar el pasado miércoles 15 de julio hasta $300 por encima de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) oficial, que se ubicó en $3.252,11, evidenciando una marcada brecha entre el comportamiento del mercado mayorista y el minorista. Mientras la TRM, que refleja el valor promedio de la divisa en el mercado interbancario mayorista, se mantuvo relativamente estable, el precio en las ventanillas de las casas de cambio se disparó. En ciudades como Cartagena, el dólar se vendió a $3.550; en Cali, a $3.530; en Pereira y Bogotá, a $3.450; en Medellín, a $3.444; y en Cúcuta, a $3.410, según un recorrido por el mercado de divisas. Este fenómeno obedece a la diferencia entre la fijación de la TRM, que se determina por las transacciones entre bancos y grandes operadores, y los precios que imponen las casas de cambio, los cuales responden a la oferta y demanda local, los costos operativos minoristas y la disponibilidad de efectivo.
El precio promedio de compra en las casas de cambio se situó en $3.321,76, mientras que el de venta alcanzó los $3.442,35. El spread, o diferencial entre ambas operaciones, varió significativamente según la ciudad: en Cúcuta fue de $70, mientras que en Cali se disparó a $330. Operadores privados como Cambios Kapital, Latin Cambios y Punto Dollar reportaron spreads de entre $50 y $180, vendiendo la divisa a $3.430, $3.450 y $3.480, respectivamente. Esta brecha se explica principalmente por una alta demanda de divisas para viajes y pagos internacionales, junto con una menor disponibilidad de dólares en efectivo, lo que obliga a las casas de cambio a ajustar sus precios al alza para cubrir el riesgo de escasez. Aunque la TRM del viernes 10 de julio fue de $3.249,02, una variación de apenas $3,09 frente a la del 15 de julio, la presión en el mercado minorista contrasta con la estabilidad del mayorista.
Factores que respaldan al peso colombiano
Pese a esta presión en las ventanillas, el peso colombiano ha encontrado cierto respaldo en el entorno macroeconómico. Wilson Tovar, economista senior de Acciones & Valores, explicó que «en Colombia, a pesar de un entorno externo no plenamente favorable, el peso ha encontrado respaldo en la combinación de una tasa del Emisor en 12%, una inflación de junio de 6,14% que refuerza la postura restrictiva del banco central, el atractivo del carry local, una menor prima política y mayores flujos hacia activos colombianos, particularmente hacia deuda soberana». Estas variables han contribuido a que la TRM se mantenga en niveles relativamente controlados, aunque el mercado minorista opere bajo una lógica distinta.
«En Colombia, a pesar de un entorno externo no plenamente favorable, el peso ha encontrado respaldo en la combinación de una tasa del Emisor en 12%, una inflación de junio de 6,14% que refuerza la postura restrictiva del banco central, el atractivo del carry local, una menor prima política y mayores flujos hacia activos colombianos, particularmente hacia deuda soberana»
Wilson Tovar, economista senior de Acciones & Valores
La caída de la divisa en el mercado mayorista contrasta con la presión alcista en el segmento minorista, un fenómeno que afecta directamente a turistas y personas que requieren dólares para transacciones inmediatas, quienes a menudo recurren a las casas de cambio por la facilidad de adquirir divisas sin trámites complejos. Expertos señalan que el precio diario del dólar depende de múltiples variables, como la oferta y demanda de divisas, el precio del petróleo, las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, la diferencia de tasas de interés entre ese país y Colombia, la incertidumbre política y económica, y los flujos de caja del Gobierno. El Banco de la República interviene con mecanismos como la compra o venta de opciones para evitar movimientos bruscos, mientras que el dólar mantiene cerca del 60% de los fondos de los bancos centrales como moneda de reserva global, siendo además el medio dominante en el comercio internacional.












