La comerciante Zulandy Mambuscay, propietaria de un salón de belleza en el corregimiento de El Tambo, Cauca, fue liberada el miércoles 15 de julio tras permanecer cuatro días en poder de hombres armados que la secuestraron la noche del sábado 11 de julio. Su hermano, Herdy Sneider Mambuscay, confirmó la noticia a través de redes sociales con un mensaje de agradecimiento: “Recuperamos a mi hermana. Dios, gracias”. El hecho movilizó a la comunidad y a las autoridades, aunque hasta el momento no se ha establecido el móvil ni el grupo armado responsable del plagio.
El secuestro ocurrió en el corregimiento de Piagua, sobre la vía Popayán–El Tambo, cuando hombres vestidos de negro y con el rostro cubierto detuvieron el vehículo en el que viajaba Mambuscay junto con su pareja sentimental. Los delincuentes obligaron a la comerciante a subir a otro automóvil, mientras que su acompañante resultó herido de bala. La liberación se produjo en una zona boscosa del mismo municipio, sin que las autoridades hayan precisado si hubo una operación de la fuerza pública o si fue resultado de la presión ejercida por la comunidad y la difusión de videos en redes sociales.
El contexto de la inseguridad en el Cauca
Este caso se suma a una creciente ola de secuestros en las carreteras del suroccidente colombiano. Durante la misma semana, Sonia Sarmiento, propietaria del restaurante La Marqueza, fue raptada en Timbío, Cauca, también por hombres armados. Ambos hechos quedaron registrados en cámaras de seguridad, lo que ha generado alarma entre la población. La Policía y el Ejército desplegaron operativos de búsqueda y reforzaron la seguridad en los corredores viales afectados, mientras que tropas del Ejército lograron frustrar el secuestro de cinco personas en Rosas, Cauca, el mismo fin de semana.
“Recuperamos a mi hermana. Dios, gracias”
Herdy Sneider Mambuscay, hermano de la víctima (publicado en redes sociales)
La Secretaría de la Mujer del Cauca rechazó la retención y pidió garantías para las mujeres víctimas de estos delitos. No obstante, persisten las incógnitas sobre los responsables: las autoridades no han informado oficialmente cómo se produjo la liberación ni qué grupo armado estuvo detrás del secuestro. La zona del corregimiento de El Tambo es controlada por disidencias de las Farc y el ELN, aunque ninguna organización se ha atribuido el hecho. Las investigaciones continúan mientras la comunidad exige medidas más contundentes para frenar la inseguridad en la región.











