Colombia e Israel restablecen relaciones tras ruptura en 2024

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En un giro significativo para la política exterior colombiana, el canciller designado del gobierno electo de Abelardo de la Espriella, Omar Bula Escobar, sostuvo una reunión en Washington D. C. con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, para acordar el restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones, las cuales se encontraban suspendidas desde 2024. El encuentro bilateral, que se da en pleno período de transición gubernamental, dejó como resultado el compromiso de retornar embajadores a sus respectivas sedes, eliminar el requisito de visas para viajeros y trasladar la embajada colombiana a Jerusalén.

La decisión del gobierno entrante de normalizar los vínculos con Israel representa un cambio de rumbo respecto a la administración del presidente saliente Gustavo Petro, quien desde la ruptura de relaciones en 2024 ha mantenido una postura crítica frente a las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza, iniciadas en octubre de 2023 y que Petro ha calificado como un “genocidio”. Esta tensión se evidenció nuevamente tras el anuncio del acuerdo, cuando el mandatario saliente recurrió a su cuenta oficial de X para lanzar una dura advertencia: “Quien apoya un genocidio será genocida en su propio pais”.

Acuerdos bilaterales y contexto geopolítico

Uno de los puntos centrales del pacto alcanzado en la capital estadounidense es el regreso inmediato de los embajadores a las sedes diplomáticas en Bogotá y Tel Aviv, un gesto que busca restablecer canales de comunicación directa después de más de un año de distanciamiento. A esto se suma la eliminación del visado como requisito de ingreso para ciudadanos de ambos países, una medida que apunta a dinamizar los intercambios turísticos y de negocios. Sin embargo, la decisión más controversial ha sido el anuncio del traslado de la embajada colombiana a Jerusalén, un movimiento que históricamente ha generado tensiones en el mundo árabe y que coloca a Colombia en una posición similar a la de Estados Unidos e Israel, alineándose con la política de reconocer a la ciudad como capital del Estado israelí.

“Quien apoya un genocidio será genocida en su propio pais”

Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia, a través de su cuenta en X

El gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumirá el poder en los próximos días, ha justificado la normalización de relaciones argumentando la necesidad de restablecer los vínculos comerciales y la cooperación en áreas estratégicas que quedaron congeladas tras la suspensión de 2024. La eliminación de visas también es vista como una herramienta para fortalecer el intercambio académico y empresarial, sectores que se vieron afectados por la ruptura. Por su parte, Israel celebró el acuerdo como una corrección de rumbo en la diplomacia latinoamericana, en momentos en que la ofensiva sobre Gaza continúa siendo motivo de profundas divisiones internacionales. La reacción de Petro, publicada en sus redes sociales, deja claro que el legado de su administración en política exterior seguirá siendo un punto de fricción incluso después de su salida del Palacio de Nariño.

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