Este martes 16 de julio vence la ventana excepcional de dos años que permitió a los afiliados cercanos a la pensión trasladarse entre Colpensiones y los fondos privados de pensiones (AFP), un mecanismo establecido por la Ley 2381 de 2024. La fecha límite marca el cierre de un período que dejó en juego recursos estimados en 25 billones de pesos y que habilitó a aproximadamente 1.033.019 colombianos para solicitar el cambio de régimen pensional.
Según datos consolidados por Colpensiones y Asofondos, al cierre de junio de este año se habían concretado 158.382 traslados entre ambos regímenes, una cifra considerablemente inferior al universo de personas que cumplían con los requisitos para acogerse al beneficio. En total se registraron 281.543 solicitudes de doble asesoría y 159.460 solicitudes formales de cambio, lo que evidencia una brecha significativa entre quienes estaban habilitados y quienes finalmente hicieron uso de la opción.
Requisitos y contexto legal
La ventana excepcional estuvo dirigida a afiliados que estuvieran a menos de diez años de cumplir la edad de pensión. Para las mujeres, el requisito era tener 47 años o más y al menos 750 semanas cotizadas; para los hombres, 52 años o más y un mínimo de 900 semanas cotizadas. La disposición fue creada por la Ley 2381 de 2024 como parte de la reforma pensional, y aunque la Corte Constitucional mantuvo vigente esta ventana mientras revisa la norma en su conjunto, el periodo de dos años concluye este 16 de julio.
El Consejo de Estado también continúa analizando piezas centrales de la reforma, lo que añade incertidumbre sobre el futuro del sistema pensional colombiano. Mientras tanto, quienes no alcanzaron a trasladarse durante esta ventana excepcional deberán esperar nuevas disposiciones legales o las condiciones ordinarias de cambio de régimen, que suelen ser más restrictivas para quienes están próximos a pensionarse.
Cifras del proceso
De los más de un millón de afiliados habilitados, apenas el 15,3% concretó su traslado, lo que representa 158.382 cambios efectivos. Este número contrasta con las 281.543 personas que solicitaron doble asesoría, un paso previo obligatorio para conocer las condiciones de ambos regímenes antes de decidir. Las solicitudes formales de cambio llegaron a 159.460, una cifra muy cercana a los traslados efectivos, lo que indica que la mayoría de quienes iniciaron el trámite lo completaron.
El valor estimado de los recursos en juego, 25 billones de pesos, refleja la magnitud de las decisiones que los afiliados debían tomar. Expertos en seguridad social advierten que quienes no aprovecharon esta ventana podrían quedar atrapados en su régimen actual si no se abren nuevas oportunidades legales, especialmente considerando que los procesos de traslado ordinario son más complejos para quienes superan los plazos de edad y semanas establecidos.
Con el vencimiento de este plazo, el sistema pensional colombiano cierra un capítulo importante de su reciente reforma, mientras la atención se centra ahora en las decisiones de los altos tribunales que definirán el futuro de la Ley 2381 de 2024 y, con ella, las reglas del juego para millones de trabajadores que buscan asegurar su vejez.












