Transportadores de carga evalúan suspender el ingreso al departamento de Chocó debido al alarmante aumento de retenes ilegales, amenazas con explosivos y quema de vehículos por parte de grupos armados, lo que pone en riesgo el abastecimiento de sus 31 municipios. Así lo denunció Walter Arango, vocero de los transportadores terrestres en la región, quien señaló que durante los primeros meses de 2025 la crisis de violencia se ha agravado en corredores viales clave como la vía Quibdó-Medellín. La presencia de banderas del ELN, disidencias de las Farc y el Clan del Golfo, junto con artefactos explosivos improvisados y amenazas de secuestro, ha generado un clima de zozobra que obliga a los conductores a evaluar la paralización total de sus operaciones.
Las cifras del conflicto armado en Colombia durante 2025 reflejan una escalada sin precedentes: entre enero y septiembre, más de 1,5 millones de personas resultaron afectadas por la violencia, registrándose 339 eventos que restringieron el acceso humanitario y la movilidad. El desplazamiento masivo se incrementó en un 93% respecto al año anterior, mientras que los confinamientos aumentaron un 19%. Los grupos armados ilegales ya controlan cerca del 73% del territorio nacional, y en zonas como Chocó los sobrecostos en el transporte han llegado hasta un 100% en el valor del flete, encareciendo productos básicos para una población que depende casi exclusivamente de las vías terrestres.
Crisis de inseguridad vial en Colombia
La inseguridad en las carreteras colombianas se agravó especialmente en departamentos como Cauca, Chocó y Norte de Santander, donde los ataques armados, bloqueos y amenazas se han vuelto cotidianos. En Chocó, el cierre recurrente de la vía Quibdó-Medellín por enfrentamientos ha obligado a los transportadores a modificar rutas o suspender servicios por temor a secuestros y ataques. Cadenas de supermercados nacionales evalúan cerrar sus tiendas en la región ante las dificultades para garantizar el abastecimiento, mientras que habitantes y líderes comunitarios han solicitado al Gobierno Nacional medidas urgentes para restablecer la seguridad vial.
“Nunca se había visto esta situación: Tantos problemas con los vehículos, banderas de grupos armados constantemente en las vías, al igual que las pipetas de gas con artefactos explosivos”.
Walter Arango, vocero de los transportadores terrestres en Chocó
Los transportadores advierten que, de no tomarse acciones inmediatas, la suspensión del ingreso a Chocó podría concretarse en las próximas semanas, lo que dejaría a los 31 municipios del departamento sin alimentos, medicinas y combustible. La movilidad de mercancías y personas depende en gran medida de los corredores viales terrestres, y la ausencia de garantías mínimas de seguridad ha llevado a los conductores a enfrentar un dilema entre el riesgo de circular y la necesidad de llevar sustento a una región ya golpeada por la violencia. Mientras tanto, el llamado al Gobierno es claro: se necesita una presencia efectiva de la fuerza pública y desmantelamiento de los retenes ilegales que mantienen secuestrada la economía chocoana.












